La Sra. X es actualmente intérprete de japonés con más de 14 años trabajando en una empresa extranjera. Su trayectoria profesional comenzó como aprendiz laboral en Japón. Sin un título universitario ni condiciones económicas asequibles, se esforzó por estudiar por sí misma para construir una vida estable. Irónicamente, en su propio matrimonio, perdió repetidamente el derecho a ser respetada.
Según el relato, desde el día de su presentación, su padre se preocupó y pensó que su hija sufriría mucho. Sin embargo, la boda se llevó a cabo por completo. Solo 7 días después de la boda, descubrió que su esposo tenía otra mujer embarazada. En lugar de afrontarlo, eligió guardar silencio y ocultarlo a la familia, iniciando una larga serie de días de sufrimiento.
El esposo de la Sra. X trabaja como guía turístico y muchas veces aprovechó su trabajo para engañar. Durante los 13 años de convivencia, descubrió al menos 5 veces adulterio, acompañado de deudas y juegos de azar. A pesar de tener hijos y trabajar para mantener a la familia, todavía tuvo que soportar las consecuencias de los errores de su esposo. Sus padres, los agricultores del oeste, muchas veces apoyaron financieramente en secreto a su yerno sin saber que su hija estaba viviendo en la tragedia.
Hubo un período en el que el esposo regresó para cuidar de la familia, lo que la hizo esperar que todo cambiara. Pero el ciclo de traición continuó, el amor marital gradualmente solo existió debido a la responsabilidad con los hijos. El punto culminante fue cuando descubrió que su esposo había pedido prestada una gran cantidad de dinero, empujando a ambas familias a la crisis. La presión mental la hizo derrumbarse y tuvo que ser hospitalizada para recibir tratamiento.
El punto de inflexión ocurrió cuando su hijo mayor le aconsejó a su madre que se divorciara, y al mismo tiempo fue abusada por su marido frente a sus hijos. Al darse cuenta de que su sacrificio ya no era amor sino autodestrucción, en agosto de 2025, decidió solicitar el divorcio, poniendo fin a 13 años de matrimonio doloroso.
Siguiendo la historia, el director Lê Hoàng expresó su indignación. Opinó que la Sra. X no es dependiente ni ignorante, pero ha soportado demasiado tiempo un matrimonio lleno de errores.
El director masculino cree que la raíz de la tragedia radica en que la mujer no sabe apreciarse a sí misma. Enfatizó que el sacrificio no es la forma de mantener una familia, sino lo más importante es el respeto mutuo y la autoestima.
La historia de la Sra. X hace que muchos espectadores reflexionen sobre el límite de la resistencia en el matrimonio.