Los precios del oro y la plata sufrieron presión al principio de la sesión cuando el índice del dólar estadounidense subió y los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense subieron ligeramente, lo que provocó una debilitación temporal de la presión compradora. Sin embargo, la recuperación de la demanda de refugio ayudó al metal precioso a reducir rápidamente su caída e invertir la tendencia alcista en la nueva sesión de negociación.
La evolución del mercado sigue viéndose muy afectada por la situación en Oriente Medio. Irán se muestra cauteloso con la posibilidad de participar en la próxima ronda de negociaciones en Pakistán, mientras que Estados Unidos mantiene las medidas de control en el Estrecho de Ormuz y aumenta la presión diplomática. Las señales inciertas en torno a las perspectivas de paz hacen que el sentimiento del mercado mantenga un estado de precaución contra riesgos.
Además del factor geopolítico, la preocupación por el riesgo de estancamiento global está aumentando, ya que se prevé que el impacto económico acumulativo de más de siete semanas de conflicto en Oriente Medio se refleje gradualmente más claramente a través de las encuestas empresariales de esta semana. Se espera que los índices de gestores de compras publicados en muchas economías importantes proporcionen más señales sobre el debilitamiento del crecimiento en un contexto en el que la presión de los precios de la energía se mantiene alta.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reducido recientemente su previsión de crecimiento económico mundial para 2026 al 3,1%, al tiempo que elevó su previsión de inflación debido al aumento de los precios de la energía y los alimentos. Según el FMI, incluso si el conflicto termina pronto, el proceso de recuperación económica mundial aún necesita más tiempo para estabilizarse.
Esta semana, el mercado también siguió de cerca los datos de ventas minoristas de EE. UU., un indicador importante que refleja la salud del consumidor. Si los datos superan las expectativas, la posibilidad de mantener altas tasas de interés durante un período más largo podría presionar al oro. Por el contrario, los datos débiles fortalecerán el papel de refugio del metal precioso en el contexto del creciente riesgo de crecimiento.
Técnicamente, el próximo objetivo de los compradores es llevar el precio del oro por encima del fuerte nivel de resistencia de 5.000 USD/onza, mientras que la importante zona de soporte continúa en torno a la marca de 4.500 USD/onza.