A partir del 1 de enero de 2026, la Ley de Tierras de 2024 junto con la Resolucion No. 254/2025/QH15 entraron en vigor oficialmente, marcando un importante paso de ajuste en la gestion y el uso de la tierra. Uno de los contenidos que ha recibido una gran atencion de la gente y la comunidad empresarial es la determinacion clara de los casos en que el Estado asigno tierras, arrendo tierras sin pasar por la subasta de derechos de uso de la tierra, un tema que ha causado muchas interpretaciones diferentes en el proceso de aplicacion de la ley en el pasado.
Segun las disposiciones de la Ley de Tierras de 2024, el principio general en la gestion de la tierra es que la tierra es propiedad de todo el pueblo, el Estado gestiona de manera unificada, la asignacion de tierras y el arrendamiento de tierras deben llevarse a cabo a traves de la subasta para garantizar la publicidad, la transparencia y prevenir la perdida de bienes publicos. Esto se considera un principio central y general en el sistema legal sobre tierras.
Sin embargo, para eliminar los obstaculos que surgen de la practica, especialmente para los proyectos especificos, la Resolucion No. 254/2025/QH15 ha concretado los casos en los que se aplica el mecanismo de asignacion de tierras, arrendamiento de tierras sin subasta a partir del 1 de enero de 2026. La legalizacion clara de estos casos se considera un paso importante, que contribuye a unificar la comprension y la aplicacion entre las localidades, evitando la situacion de aplicacion diferente como antes.
Casos de asignacion de tierras sin subasta a partir de 2026
Uno de los grupos de sujetos notables son las tierras que sirven a la defensa nacional, la seguridad y las tareas especiales del Estado. Segun las nuevas regulaciones, el Estado se asigna tierras sin subasta para construir obras de defensa nacional y seguridad; centros de rehabilitacion obligatorios; centros educativos obligatorios; centros de detencion gestionados por las fuerzas armadas. La adicion especifica de este grupo de casos tiene como objetivo superar la situacion en la que muchos proyectos especificos no se han podido implementar en el pasado debido a las regulaciones de subasta de derechos de uso de la tierra.
Junto con eso, la ley tambien permite la asignacion de tierras sin subasta para proyectos que utilizan capital de inversion publica y obras que sirven a los intereses publicos, como infraestructura de transporte, salud, educacion, cultura, sociedad. Estos son proyectos que no tienen fines comerciales, por lo que no organizar subastas se considera apropiado para la naturaleza del uso de la tierra, y al mismo tiempo contribuye a acortar el tiempo de implementacion, limitando la generacion de costos innecesarios para el presupuesto estatal.
En particular, la Resolucion 254 estipula claramente los casos bajo la autoridad del Primer Ministro que pueden aplicar el mecanismo de asignacion de tierras sin subasta en algunos casos especiales, incluidos los proyectos nacionales importantes, los proyectos de gran importancia para el desarrollo socioeconomico, la defensa nacional y la seguridad o los proyectos implementados en areas remotas, fronterizas e insulares. Sin embargo, la aplicacion de este mecanismo no es arbitraria, sino que debe basarse estrictamente en la planificacion y el plan de uso de la tierra que han sido aprobados, y estar sujeto a la estricta supervision de las agencias competentes.
No subastar pero no significa "favoricio" financiero
Un punto importante enfatizado en las nuevas regulaciones es que la asignacion de tierras sin subasta no significa estar exento de obligaciones financieras. En consecuencia, las organizaciones e individuos a los que se les asigna tierras aun deben cumplir plenamente con las tasas de uso de la tierra y el alquiler de la tierra de acuerdo con las regulaciones de la ley.
Esta regulacion tiene como objetivo prevenir el aprovechamiento de mecanismos especiales para obtener ganancias, al tiempo que garantiza el principio de uso eficiente y ahorro de recursos de la tierra. En comparacion con antes, las nuevas regulaciones han mostrado claramente la tendencia a endurecer las condiciones de aplicacion, reducir el alcance de la asignacion de tierras no subastadas y mejorar la responsabilidad del organismo que decide la asignacion de tierras.
Todas las decisiones de asignacion de tierras deben ser publicas, transparentes, con una base legal clara y vinculadas a una rendicion de cuentas especifica. Esto se considera uno de los puntos clave para limitar la negatividad, las perdidas y las quejas en el campo de la tierra.
Desde una perspectiva practica, se espera que las nuevas regulaciones eliminen muchos obstaculos para los proyectos de servicios publicos y bienestar social, al tiempo que crean un corredor legal mas claro para las actividades de inversion y uso de la tierra. Sin embargo, la eficacia final todavia depende en gran medida de la fase de organizacion de la implementacion, especialmente el control del poder, la transparencia de la informacion y el fortalecimiento de la inspeccion y el control a nivel local.