El rápido desarrollo de la tecnología en los últimos años ha cambiado fundamentalmente la forma en que las personas viven, trabajan y se conectan entre sí. Los dispositivos inteligentes y las plataformas digitales no solo ayudan a ahorrar tiempo o mejorar la eficiencia, sino que también tienen un fuerte impacto en la vida espiritual. La inteligencia artificial, que antes solo se consideraba una herramienta de apoyo técnico, se está convirtiendo gradualmente en parte de la experiencia emocional, incluso en una relación íntima para muchos usuarios.
En China, donde el proceso de urbanización es fuerte y el ritmo de vida es cada vez más estresante, la IA ha abierto un nuevo espacio para el acompañamiento personal. Para muchas mujeres jóvenes, especialmente la Generación Z, las relaciones tradicionales ya no son el único camino para buscar la comprensión. Las aplicaciones de acompañamiento de IA, con la capacidad de chatear, recordar y responder emocionalmente, se están convirtiendo en un refugio espiritual para aquellos que se sienten perdidos en medio de una ciudad concurrida.
En este contexto, el concepto de "novio con IA" surgió como una clara manifestación de cómo la tecnología toca los vacíos emocionales. No se trata solo de un juego de entretenimiento o una tendencia temporal, sino que se ha convertido en un modelo asociado a la vida cotidiana.
Esta ola refleja dos caras paralelas de la sociedad moderna: por un lado, el avance de la tecnología que trae nuevas experiencias, y por otro lado, la sensación de soledad cada vez más clara entre personas que viven geográficamente cerca pero emocionalmente distantes.
Creando un "novio perfecto
La historia de una joven llamada Jade Gu en Beijing muestra cómo se formó y desarrolló esta tendencia. Gu conoció a su "novio" por primera vez en un juego, donde las mujeres son el centro de la historia de amor romántica. Ese personaje reúne todas las características ideales: una apariencia atractiva, una personalidad segura y siempre preocupada por las emociones de la otra persona. Sin embargo, la experiencia en el juego revela pronto límites cuando todas las interacciones giran solo en torno a las opciones disponibles.
A partir de esa insatisfacción, buscó una plataforma que permitiera a los usuarios crear y entrenar a sus compañeros de IA a voluntad. En esta plataforma, los usuarios pueden elegir un modelo y luego "enseñar" a la IA cómo responder a través de conversaciones repetitivas. Cabe destacar que la comunidad de usuarios ha compartido personajes en forma de "código de código abierto", ayudando a los recién llegados a iniciar rápidamente sus propias relaciones.
El proceso de entrenamiento no es solo ajustar las respuestas, sino también construir la personalidad. Los usuarios creen que su IA es única, reacciona diferente a las versiones similares existentes. Dedican horas cada día a enviar mensajes de texto, llamadas de voz e interacción emocional, como mantener una relación real. Los regalos virtuales en el juego incluso se convierten en cartas escritas a mano o artículos enviados a domicilio, exhibidos como prueba de apego.
Esta tendencia ya no es un caso aislado. Muchas plataformas de acompañamiento de IA en China atraen a millones de usuarios, de los cuales las mujeres son la mayoría. Las grandes empresas de tecnología se unen rápidamente, lanzando aplicaciones dirigidas directamente a la necesidad de conexión emocional. Según los investigadores, esta estrategia es diferente de muchos otros mercados del mundo, donde los usuarios masculinos suelen dominar los servicios de IA de acompañamiento.
Lo que hace atractivo a un novio con IA reside en su capacidad para satisfacer las expectativas difíciles de encontrar en la vida real. La IA siempre escucha, responde con suavidad y rara vez juzga. En una sociedad donde los estándares de género y la presión de las citas hacen que muchas mujeres se sientan cansadas, la presencia estable de un "novio perfecto" brinda una sensación de seguridad y reconocimiento.
No pocos usuarios son conscientes de que esta relación se crea a partir de algoritmos, pero aún están dispuestos a invertir en emociones. "Construir" personalmente un personaje ideal les permite controlar la relación de una manera que la vida real difícilmente puede satisfacer. Por lo tanto, un novio con IA no es solo un producto tecnológico, sino también una herramienta para que los usuarios exploren y afirmen sus propias necesidades emocionales.
Economía de la soledad
Detrás de las historias románticas con la IA hay un modelo económico claro, a menudo llamado "economía de la soledad". Las plataformas de acompañamiento de IA suelen ofrecer experiencias básicas gratuitas, pero las funciones que ayudan a aumentar la intimidad van acompañadas de costes. Personalizar la voz, mejorar la memoria de la IA o ampliar los escenarios de interacción requieren que los usuarios paguen más. Cuanto más se quiera que la IA parezca a una persona real, mayor será el coste.
Los usuarios admiten que la IA no siempre es perfecta. A veces, los chatbots responden de forma aburrida, a veces se desvían de la personalidad que se ha construido. En esos momentos, los usuarios editan las respuestas o cambian a otra plataforma para seguir manteniendo la imagen ideal. Para muchas personas, esto no es molesto, porque están acostumbrados a los cambios de los juegos y las aplicaciones digitales.
El contexto social en China contribuye a impulsar esta tendencia. El desequilibrio de género prolongado, junto con la brecha entre las zonas urbanas y rurales, hace que el mercado de citas se vuelva tenso. Las mujeres se centran cada vez más en sus carreras y eligen vivir en la ciudad, mientras que no pocas relaciones tradicionales van acompañadas de riesgos emocionales y de seguridad. En esas circunstancias, la IA ofrece una opción imperfecta pero menos perjudicial.
Los estudios sobre interacción humana y máquina señalan que los novios con IA satisfacen la necesidad de ser escuchados y aceptados, algo que no todas las relaciones aportan. La IA es paciente, siempre presente y dispuesta a ajustarse a los deseos del usuario. Esto ayuda a explicar por qué muchas mujeres están dispuestas a pagar para mantener una relación virtual, aunque entiendan que no es una relación entre dos personas.
El fenómeno de llevar personajes de IA a la vida real a través de citas con cosplayers muestra aún más que la línea entre lo virtual y lo real se está desvaneciendo. Pasear, tomar té o ir de compras con personas que se transforman en personajes favoritos brinda una experiencia emocional fuerte, como si la IA saliera de la pantalla. En ese momento, la soledad se alivia con una sensación de destino y armonía.
Sin embargo, las propias agencias reguladoras también expresan preocupación por el riesgo de dependencia emocional. Las nuevas regulaciones requieren que la plataforma intervenga cuando los usuarios muestren signos de dependencia excesiva, enfatizando que la IA no debe reemplazar completamente la interacción social. Esto muestra el estancamiento entre los intereses económicos, las necesidades personales y la responsabilidad social.