Ubicado en un edificio de 5 pisos con un estilo arquitectónico neoclásico, Erarta no solo es un lugar para guardar más de 2.800 obras de 300 artistas de toda la tierra de los abedules blancos, sino también un espacio filosófico inspirador.
Con un nombre que combina "Era" (era) y "Arta" (arte - de origen latino), el museo establece una misión diferente: crear un entorno estético para nutrir la personalidad y la libertad de expresión de cada individuo. Aquí, el arte no son objetos extraños en el podio; una obra solo realmente "nace" cuando establece un vínculo con el público. Según el espíritu del famoso artista Joseph Beuys: "Todo el mundo es artista", cada visitante contribuye a perfeccionar el significado de la obra a través de su propia lente y experiencia.



El punto único de Erarta radica en la eliminación de las barreras del "gusto" estético tradicional. El museo anima a los visitantes a evaluar la obra basándose en el criterio de "interesante" en lugar de "bueno o malo", porque el interés nos guiará a descubrir nuestro propio mundo interior en lugar de simplemente consolidar la experiencia existente.
El viaje visual en Erarta lleva al público a través de diversos extremos: desde las instalaciones de interacción de Dmitri Kawarga como "The Model of Bipolar Activity", donde la tecnología de sensores convierte los datos del cerebro del espectador en sonido e imagen, hasta las reflexiones sobre la identidad rusa en la serie de obras "Pagans" de Felix Volosenkov. Si Kawarga convierte el arte en un experimento científico sobre la conciencia, Volosenkov profundiza en las capas de recuerdos espirituales antiguos que existen en paralelo en la vida moderna.




Además, la pintura de Pavel Belyaev con paletas de colores claros e imágenes borrosas abre un espacio espiritual tranquilo, donde lo pequeño se vuelve significativo a través de la intuición y la contemplación... Y muchas otras obras diversas y ricas brindan experiencias visuales sutiles.
Para disfrutar plenamente del espíritu de Erarta, el museo aconseja que cada persona sea su mejor amigo. No dependas demasiado de la fama del artista o de las opiniones de la crítica, porque todos los grandes artistas han sido anónimos y una opinión negativa es mejor que el silencio insensible.

Escucharse a uno mismo y formar puntos de vista personales es la forma más rápida de que el arte contemporáneo nos ayude a entendernos mejor a nosotros mismos. Con la combinación de escala masiva y filosofía humanista, Erarta no es solo un destino para los amantes de la belleza, sino un lugar donde cualquiera puede liberar libremente energía creativa y encontrar una parte de su identidad en el flujo del arte contemporáneo.