Además de complementar con alimentos beneficiosos, mantener un estilo de vida científico es un factor clave para mejorar la salud del sistema cardiovascular y prevenir eventos peligrosos.
Come más verduras y frutas
Una dieta saludable para el corazón (tipo mediterráneo o DASH) que se centra en verduras, frutas, cereales integrales, legumbres y grasas saludables como el aceite de oliva, al mismo tiempo que limita la carne roja, los alimentos procesados y el azúcar añadido, ayudará a controlar el colesterol, la presión arterial y el peso al mismo tiempo.
Hacer ejercicio regularmente
Hacer ejercicio todos los días puede ayudar a que tu corazón funcione en su mejor estado. Debes crear este hábito, incluso si solo comienzas con 5 minutos al día. Hacer ejercicio regularmente puede ayudar a aumentar los niveles de colesterol HDL que son buenos para el cuerpo.
No fumar
Fumar daña el revestimiento de los vasos sanguíneos, acelera la formación de placa y aumenta significativamente el riesgo de ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y enfermedades arteriales periféricas. Este es uno de los factores de riesgo que se pueden ajustar.
Priorizar la calidad del sueño
Es importante prestar atención a la calidad del sueño. Debes mantener una duración de sueño de al menos 7 horas al día para apoyar de forma óptima el proceso de recuperación cardiovascular.