Almidón refinado
Los alimentos como el pan blanco, los pasteles, las galletas o los cereales dulces pueden causar un aumento rápido del azúcar en sangre. En ese caso, el hígado reacciona produciendo más VLDL, que tiene la función de transportar grasa en la sangre. Con el tiempo, los VLDL se convierten en colesterol LDL (colesterol malo), que es perjudicial para el sistema cardiovascular.
Muchos productos de cereales refinados también contienen grasas saturadas o grasas trans, lo que aumenta los niveles de colesterol LDL en el cuerpo. Al mismo tiempo, el proceso de refinación también elimina fibra beneficiosa que ayuda a reducir el colesterol, haciendo que estos alimentos sean menos saludables que los cereales integrales.
Alimentos ricos en sodio
Comer demasiado sodio puede dañar el revestimiento de los vasos sanguíneos. Cuando los vasos sanguíneos se ven afectados, el colesterol entra y se acumula fácilmente, lo que contribuye a la formación de placas con el tiempo. El sodio suele ser abundante en la comida rápida y los alimentos procesados. El consumo excesivo de estos alimentos puede aumentar el riesgo de afectar la salud cardiovascular.