Los ejercicios de flexiones ayudan a fortalecer los grupos musculares hombro, pecho y tríceps. Cuando estos grupos musculares están sanos, la presión sobre la articulación del hombro disminuye, lo que puede limitar el riesgo de problemas como lesiones de los tendones rotulares o síndrome de compresión del hombro.
Debido al uso del propio peso corporal, los flexiones también reflejan la fuerza relativa en comparación con la condición física de cada persona. La capacidad de realizar múltiples flexiones está relacionada con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, especialmente en los hombres. Al mismo tiempo, para realizar la técnica correcta, este ejercicio requiere una coordinación armoniosa entre el sistema nervioso, muscular y óseo.
Para las personas mayores de 65 años, una buena ejecución de los flexiones muestra una alta capacidad de coordinación neuromuscular.
En cuanto al nivel de evaluación, en el grupo de edad de 60 a 69 años, realizar 12 a 16 flexiones se considera superior al promedio, mientras que 20 a 24 flexiones o más se consideran excelentes.
Estos estándares generalmente se aplican a la flexión básica. Si se realiza una variante más ligera como la flexión de rodilla, el número de repeticiones objetivo puede ser mayor.