Salmón
El salmón no solo es rico en omega-3, bueno para el sistema cardiovascular, sino que también proporciona proteínas de alta calidad, vitamina D, selenio y vitamina B12. Estos son nutrientes importantes que ayudan a apoyar la función cerebral, reducir la inflamación y ayudar a que las células funcionen de manera más eficiente.
Además de su valor nutricional, el salmón también es muy fácil de preparar. Puedes freírlo con piel crujiente, asarlo, añadirlo a la ensalada o convertirlo en pasteles de salmón sencillos, adecuados para comidas a menudo ocupadas.
Filete de cerdo
El filete de cerdo es una porción de carne magra rica en proteínas, con más de 20 gramos de proteína en cada porción, unos 85 gramos. El filete de cerdo también contiene muchas vitaminas del grupo B como la tiamina, la niacina y la B12, que ayudan a apoyar el metabolismo energético y mantener la actividad del cuerpo.
El filete de cerdo también es fácil de preparar, se cocina rápidamente y mantiene su suavidad natural. Se puede asar a la parrilla, saltear, desmenuzar o combinar en ensaladas, sopas y rollitos, aportando flexibilidad en el menú diario y al mismo tiempo garantizando el valor nutricional.