Agregar alimentos ricos en probióticos a tu dieta diaria no es demasiado complicado si comienzas con pequeños cambios y los mantienes regularmente.
Comenzando con pequeñas cantidades
Puedes acostumbrarte añadiendo una pequeña porción de col encurtida o kimchi a tu comida, o reemplazando los refrescos con kombucha. El yogur también es una opción adecuada para los principiantes gracias a su sabor ligero, fácil de combinar con batidos o frutas.
Mantén los hábitos diarios
La coherencia juega un papel importante en la promoción de los beneficios de los probióticos. Se puede preparar yogur para la merienda para formar el hábito de complementar con probióticos todos los días.
Añadir miso a los platos
Miso - la salsa de soja fermentada es una forma sencilla de aumentar los probióticos para los platos. Puede agregar miso a sopas, estofados, chile o salsas para ayudar a la salud intestinal.
Lea atentamente la etiqueta del producto
Al elegir comprar alimentos que contengan probióticos, priorice los productos refrigerados. Porque algunos alimentos fermentados a temperatura ambiente pueden haber sido esterilizados, lo que reduce la cantidad de bacterias beneficiosas.