Sin embargo, los expertos recomiendan que el vinagre de sidra de manzana debe entenderse correctamente y utilizarse correctamente para lograr una eficacia segura.
Según Carol Johnston, nutricionista estadounidense, el ácido acético en el vinagre de sidra de manzana puede ayudar a mejorar la sensibilidad a la insulina y ayudar al cuerpo a controlar mejor el azúcar en sangre después de las comidas. Cuando el azúcar en sangre se estabiliza, la sensación de hambre también disminuye, lo que ayuda a controlar el peso. Algunos pequeños estudios muestran que usar vinagre de sidra de manzana antes de las comidas puede ayudar a reducir la acumulación de grasa visceral si se combina con una dieta razonable.
Sin embargo, la desintoxicación corporal no debe entenderse como una desintoxicación milagrosa. Según la Clínica Cleveland, el hígado y los riñones son los principales órganos que realizan la función de desintoxicación. El vinagre de sidra de manzana solo desempeña un papel en el apoyo a la digestión y el metabolismo, pero no reemplaza los mecanismos naturales del cuerpo.
Los expertos recomiendan mezclar 1 a 2 cucharaditas de vinagre de sidra de manzana en 250 ml de agua tibia, beberlo unos 15-20 minutos antes de las comidas. Absolutamente no beber puro porque puede irritar el esófago, dañar el esmalte dental y el estómago.
Las personas con antecedentes de úlceras de estómago, reflujo o que estén tomando medicamentos hipoglucemiantes deben consultar a un médico antes de usarlos.
El vinagre de sidra de manzana puede ser un ayudante en el camino para controlar el peso, pero la clave sigue siendo una dieta equilibrada y ejercicio regular.