Agregar refrigerios ricos en calcio al menú diario no solo ayuda a mejorar la salud ósea, sino que también apoya el mantenimiento de la energía y el sistema inmunológico.
Pudín de semillas de chía
Las semillas de chía no solo apoyan la digestión, sino que también son una fuente significativa de calcio. Solo 2 cucharadas de semillas de chía proporcionan unos 179 mg de calcio, lo que equivale al 14% de las necesidades diarias del cuerpo. Cuando las semillas de chía se remojan en leche para hacer pudín, la cantidad de calcio suplementada es aún mayor.
Cereales y leche
Los cereales combinados con leche son un refrigerio rico en calcio, fácil de hacer. Además de la leche de vaca, las leche vegetales como la leche de soja, la leche de almendras o la leche de avena también suelen complementarse con calcio, lo que ayuda a diversificar las opciones en la dieta.
Batido verde
Las verduras de hoja verde oscura contienen mucho calcio. Los batidos verdes son una forma sencilla de complementar este grupo de alimentos. Cuando las verduras verdes se combinan con ingredientes ricos en calcio como las semillas de chía o la leche de almendras, el valor nutricional de la bebida se mejora significativamente.