Algunos hábitos por la noche pueden empeorar la hiperglucemia, aumentando la resistencia a la insulina. Esto dificulta el control del azúcar en sangre por la mañana.
Los hábitos que debes evitar incluyen comer tarde, especialmente alimentos ricos en azúcar y carbohidratos refinados; beber bebidas azucaradas como refrescos, té dulce o jugos de frutas; sentarse durante mucho tiempo, usar demasiados dispositivos electrónicos y cenar tarde.
Además, beber alcohol, no dormir lo suficiente o sufrir apnea del sueño pero no ser tratado también puede afectar la calidad del sueño y la capacidad de controlar el azúcar en sangre.
Según las recomendaciones, se deben mantener hábitos saludables por la noche, como cenar temprano, complementar alimentos ricos en fibra, hacer ejercicio ligero y dormir lo suficiente. Al mismo tiempo, limitar sentarse durante mucho tiempo, usar dispositivos electrónicos y beber alcohol para ayudar a estabilizar el azúcar en sangre.
Al mantener hábitos saludables y convertirlos en parte de tu estilo de vida, puedes reducir el riesgo de trastornos del azúcar en sangre.