La Editorial de Mujeres de Vietnam en coordinación con el Centro de Intercambio Cultural Japonés en Vietnam acaba de lanzar la versión vietnamita de la novela "Dispersas por todas partes en la tierra" de la escritora Yoko Tawada. Este es el tercer libro de ella publicado en Vietnam, continuando presentando a los lectores un estilo literario rico en reflexiones sobre el lenguaje, la identidad y el cambio cultural.
En "Dispersas por todo el suelo", Yoko Tawada no recrea un día de fin de mundo ruidoso con escenas de ruinas familiares. En cambio, crea un mundo postapocalíptico silencioso y vago, donde el colapso del antiguo orden parece haber ocurrido hace mucho tiempo, pero la causa no se explica completamente.
Japón desapareció del mapa mundial como consecuencia de muchos cambios acumulados: cambio climático, urbanización, ecosistemas exhaustos y autoaislamiento prolongado. Cuando el país desapareció, el nombre "Japón" también solo quedó a través de fragmentos culturales familiares como sushi, anime o cosplay.

La historia comienza cuando Knut, un estudiante de estudios de lingüística danés, ve un programa de televisión con invitados de países que ya no existen. Entre ellos está Hiruko, una joven de "un archipiélago flotante entre China continental y Polinesia". El nombre de su país no se menciona, pero esa ausencia hace que sea fácil para los espectadores asociarlo.
Hiruko es una refugiada sin nacionalidad. Cuando ocurrió el desastre, estaba estudiando en el norte de Europa y desde entonces había pasado por muchos países europeos, ganándose la vida contando cuentos de hadas a niños inmigrantes. Lo que perdió no fue solo su tierra natal, sino también su lengua materna, algo que ahora nadie entiende y ella misma se siente cada vez más extraña.
A partir de esa pérdida, Hiruko creó Panska, un lenguaje casero que mezcla lenguas escandinavas para poder comunicarse con muchas comunidades diferentes. Para ella, este lenguaje es como un "segundo cuerpo", una forma de sobrevivir en el nuevo mundo.
El viaje transeuropeo de Hiruko y Knut reúne gradualmente a compañeros especiales: Akash, una inmigrante india que no cumple con los estándares de género; Nora, una mujer alemana insegura; Tenzo, un chef de sushi que en realidad es de Groenlandia que se viste con una "identidad japonesa" como una estrategia de supervivencia; y Susanoo misterioso, que puede ser humano, también puede ser una máquina.
A través de una estructura de múltiples voces, donde cada personaje cuenta su historia, "Dispersas por todo el suelo" abre muchas reflexiones sobre la identidad, la nacionalidad y el papel del lenguaje en la vida humana.
Para Yoko Tawada, una escritora bilingüe japonesa-alemana, el idioma no es solo una herramienta de comunicación, sino también un refugio de recuerdos e identidad cuando todas las fronteras se vuelven frágiles.