Este proyecto se enfrenta a una paradoja, ya existente, el terreno se está despejando gradualmente, pero el sitio de construcción todavía está "desplomado" debido a la falta de arena.
Las cifras hablan, la demanda total es de más de 17 millones de m3 de arena, pero hasta ahora solo se han traído unos 10 millones de m3, es decir, todavía faltan hasta 7 millones de m3.
Este vacío no es solo un número, sino también tramos de carretera inacabados, frentes de construcción que no se pueden implementar simultáneamente.
La realidad en el sitio de construcción muestra que la mano de obra solo opera a medio gas, la maquinaria no puede desarrollar toda su capacidad debido a la "hambre" de materiales.
Esta no es una historia exclusiva de un proyecto. La escasez de arena se ha prolongado durante muchos años en el delta del Mekong y se ha extendido a la ciudad de Ho Chi Minh.
Una serie de proyectos de infraestructura, desde autopistas hasta carreteras de circunvalación, se están implementando juntos, la presión sobre el suministro de arena es cada vez mayor.
Mientras tanto, las minas de arena fluvial se están agotando cada vez más, la extracción masiva anterior ha dejado graves consecuencias.
Los continuos deslizamientos de tierra a lo largo del río ya no son una advertencia lejana, sino las consecuencias evidentes de "desgarrar" el lecho del río.
Si se sigue recuperando a toda costa, el precio a pagar no es solo la destrucción del medio ambiente, sino también la amenaza a los medios de vida de las personas.
Por lo tanto, endurecer la explotación es correcto, pero eso también significa que la oferta se vuelve aún más limitada.
Ante esta situación, se espera que la arena de mar sea la salida, pero la implementación sigue siendo torpe, desde los estándares técnicos, la tecnología de tratamiento hasta el mecanismo de concesión de licencias.
Si no se elimina rápidamente, esta fuente de sustitución permanecerá para siempre en papel, mientras que el sitio de construcción sigue esperando materiales día a día.
El problema central es la falta de una estrategia general sobre materiales de construcción para la infraestructura.
Por lo tanto, las agencias de gestión y las localidades deben determinar claramente las reservas de arena, acelerar la concesión de licencias para nuevas minas que cumplan con las condiciones para la extracción y, al mismo tiempo, acortar los procedimientos pero no relajar la supervisión.
También se debe tener en cuenta la tecnología, mejorar la técnica, diseñar y construir viaductos según nuevas tecnologías para reducir la dependencia de la arena natural. Esta no es solo una solución temporal, sino una dirección a largo plazo.
Según el plan, para 2030, la región del Delta del Mekong tendrá al menos 1.300 km de autopistas. Si el problema de la arena no se resuelve, no solo un proyecto retrasado, sino también la estrategia de infraestructura regional se verá afectada.
Las autopistas no pueden "correr" en hojas de planificación sin materiales. Para mantener los compromisos de progreso, primero hay que asegurar suficiente arena.
Si la oferta es proactiva, el nuevo sitio de construcción realmente acelerará. Por el contrario, si todavía estamos lidiando con el problema de la arena, el riesgo de retraso es inevitable.