Durante casi cuatro décadas de apertura, la inversión extranjera ha aportado a Vietnam una gran fuente de capital, creando millones de empleos y haciendo importantes contribuciones a las exportaciones, así como al crecimiento económico.
Pero Vietnam ahora ha entrado en una nueva etapa de desarrollo. Por lo tanto, atraer muchos proyectos, miles de millones de dólares de capital IED sigue siendo muy necesario para la economía, pero no es suficiente.
En la nueva etapa, el valor de un proyecto de inversión extranjera no solo se ve en el capital y el número de empleos creados, sino también en el nivel tecnológico, el valor añadido, la capacidad de vincularse con empresas vietnamitas, la formación de recursos humanos y el nivel de participación en la cadena de suministro.
Y esa es la diferencia fundamental entre "atracción de inversiones" y "desarrollo económico con inversión extranjera", como se define en la Resolución No. 10-NQ/TW.
La realidad de muchos años en las localidades también muestra que, en no pocos lugares, las empresas de IED se están desarrollando muy fuertemente, pero las empresas nacionales todavía están luchando en las etapas con bajo valor agregado.
No pocas localidades tienen fábricas modernas, gran volumen de exportación, pero la tasa de localización sigue siendo modesta, la vinculación con las empresas vietnamitas no es como se esperaba.
Si esa situación persiste, será difícil para la economía crear un verdadero impulso del sector de IED. Por lo tanto, la transición de la mentalidad de "atracción de inversión extranjera" a la mentalidad de "desarrollo económico con inversión extranjera" tiene como objetivo mejorar la calidad del flujo de capital de inversión.
Vietnam todavía necesita mucho IED, pero necesita inversores que estén dispuestos a acompañar a largo plazo, compartir tecnología, desarrollar recursos humanos y crear oportunidades para que las empresas nacionales participen más profundamente en la cadena de valor global.
Esta transición también contribuirá a cambiar las políticas preferenciales, así como a la "carrera" de preferencias entre las localidades para atraer inversión extranjera.
Un punto notable es que la Resolución no se detiene en la orientación general, sino que establece medidas específicas. Para 2030, se espera que la tasa media de localización en las industrias clave alcance el 45-50%; alrededor de 10.000 empresas vietnamitas participen en la cadena de valor, la cadena de suministro de empresas con inversión extranjera; la tasa de mano de obra capacitada en la estructura de uso de mano de obra alcance alrededor del 80%.
En el futuro, en lugar de competir para atraer con precios de alquiler de tierras baratos o más incentivos fiscales, las localidades tendrán que competir por la calidad de la infraestructura, la calidad de los recursos humanos, un entorno de inversión transparente y la capacidad de gestión.
Al determinar el cambio de la mentalidad de "atracción de inversión extranjera" a la mentalidad de "desarrollo económico con inversión extranjera", tendremos la oportunidad de convertir los flujos de IED en un motor para mejorar la competitividad de la propia economía.
Y se espera que la Resolución No. 10-NQ/TW, cuando entre en vigor, sea un gran impulso para que cada vez más empresas vietnamitas maduren en la cadena de suministro global, más tecnología se domine y más trabajadores vietnamitas asuman puestos de mayor valor.
La IED ya no será un sector de desarrollo paralelo a la economía, sino que realmente se convertirá en parte del poder endógeno, contribuyendo a que Vietnam avance más rápido en el camino del desarrollo sostenible.