Hasta que te sientas cansado.
Una vez en la oficina, el jefe asignó trabajo adicional para el fin de semana. Estaba ocupado, pero aún así sonrió: "Sí, puedo hacerlo". El sábado por la noche, mientras sus amigos se reunían para tomar café, se sentó frente a la pantalla de la computadora, con los ojos llorosos. El jefe estaba satisfecho, los colegas lo vieron entusiasta. Solo él sabía que estaba molesto consigo mismo por no atreverse a decir una palabra: "Me disculpo por no aceptar más".
Otra vez, en un grupo de amigos, todos discutieron la contribución de capital para hacer negocios. Vio que el plan era demasiado arriesgado. Tenía la intención de dar su opinión, pero luego lo dejó porque tenía miedo de perder la diversión. Unos meses después, las cosas no salieron bien, todos suspiraron. Se preguntó: Si hubiera dicho directamente ese día, tal vez las cosas hubieran sido diferentes. Resulta que guardar silencio para ser amado a veces también es irresponsable.
Poco a poco se dio cuenta de que ser amado es algo que es adictivo. Cada cumplido es como un caramelo dulce. Pero comer demasiado hará que te duelan los dientes.
Algunas personas no te gustan cuando empiezas a decir "no". Algunas personas te dicen que cambies, que te vuelvas menos fácil. Pero te preguntas: Cambiar para vivir más de acuerdo contigo mismo, ¿qué tiene de malo? No haces nada malo, no apresuras a nadie, no dañas a otros por intereses personales. Solo estableces límites.
Entiende que ser honesto no significa ser indulgente. Ser honesto es cuando los colegas cometen errores, da consejos directos pero no los menosprecia. Es cuando ve que algo no está bien, no sigue la multitud para estar tranquilo. Es cuando tiene la oportunidad de beneficiarse de una "laguna", elige ser transparente aunque pueda ser un poco más perjudicial.
Te das cuenta de que no puedes controlar lo que piensan los demás. Hoy los aprecian, mañana pueden no estar contentos. Pero puedes controlar cómo vives.
La vida no necesita a alguien que satisfaga a todos. La vida necesita personas que vivan decente y consistentemente.
Puede que no sea la persona más querida en la habitación. Pero quiere ser la persona que cuando se menciona, la gente le dice que lo que dice lo hace, lo que está equivocado lo reconoce, lo que está bien lo mantiene.
Y cada noche, puede sentarse en silencio consigo mismo sin sentirse culpable por nada. Para él, esa paz vale mucho más que intentar que todos la amen.
Con el tiempo, las personas que realmente son adecuadas se quedarán. No los aprecian porque sean indulgentes, sino porque son consistentes. No porque los satisfagas todo el tiempo, sino porque saben que vives con principios.
Ser amado es una alegría. Pero vivir correctamente, vivir virtuosamente, vivir con significado es la base. Y una casa con una base sólida, incluso si la tormenta de la vida es fuerte, todavía podemos mantenernos de pie, sin tener que inclinarnos al viento.