En la mañana del 13 de septiembre, docenas de padres de la escuela secundaria Nguyen Khuyen, Ciudad Ho Chi Minh, tuvieron que quedarse fuera de la puerta porque no se les permitió asistir a la reunión con el motivo de llegar tarde.
Después de que muchos padres expresaran su indignación, la escuela organizó un intercambio y el director se disculpó.
Ir a las reuniones a tiempo es un principio que debe ser respetado.
No solo en la escuela, sino en cualquier agencia u organización, la puntualidad también muestra una actitud seria hacia el trabajo y respeto por quienes te esperan.
Para los padres, eso también tiene otro significado. Los adultos todavía suelen exigir a los niños que sean disciplinados, puntuales, responsables y respeten las normas. Por lo tanto, el comportamiento de los padres de llegar tarde a las reuniones también es un ejemplo a seguir para sus hijos.
Todavía sé que todos tienen trabajo, hay situaciones que pueden surgir y no llegar a tiempo.
Pero si saben de antemano que llegan tarde, los padres pueden informar de forma proactiva al tutor o a la escuela, pedir permiso para venir más tarde y indicar claramente el motivo.
No se debe considerar que la reunión de padres es algo que puede llegar en cualquier momento. Porque cuando una reunión ha comenzado, incluso si una persona llega tarde, causará distracción y afectará al programa general.
Por el contrario, que la escuela mantenga la disciplina no significa que todos los casos de llegadas tardías deben tratarse de la misma manera.
Según los informes, la invitación de la mañana del 13 de septiembre tiene dos contenidos de reunión consecutivos. Algunos padres dijeron que vinieron para asistir a la sesión posterior o por razones personales. Esta información debe aclararse completamente antes de evaluar la responsabilidad de cada parte.
Pero a partir de esta historia se puede ver que la escuela puede elegir completamente formas más flexibles de manejarlo.
Por ejemplo, para los padres que han sido notificados previamente o tienen una razón justificada, la escuela puede organizar que asistan. Para las personas que llegan tarde sin previo aviso, se puede organizar un área separada cerca de la puerta para que entren rápidamente, limitando los desplazamientos que afecten la reunión.
Esa disposición garantiza tanto el derecho de los padres a recibir información como un profundo recordatorio de que llegar tarde no es aconsejable.
La escuela también puede anunciar claramente desde el principio el tiempo para cada contenido, las regulaciones para las personas que llegan tarde y cómo manejarlo en casos especiales.
La disciplina será más respetable cuando los principios sean claros, razonables y se implementen con una actitud de respeto.
La reunión de padres, después de todo, no es solo un lugar para que la escuela transmita información. También es un espacio para que la familia y la escuela intercambien y compartan responsabilidades en la educación de los estudiantes.
Para que los estudiantes sepan respetar la disciplina, los padres primero deben dar ejemplo.
Para que los padres acompañen, las escuelas también necesitan tener una respuesta flexible y reflexiva y crear oportunidades para el diálogo.
Porque al final, la escuela y los padres no se ponen de un lado opuesto, sino que siempre se ponen del otro lado, trabajando juntos por el objetivo común de la madurez de los estudiantes.