Sin embargo, no todo el mundo sabe cómo usar la avena correctamente para ayudar a controlar el peso. Según los nutricionistas, con solo cambiar algunos pequeños hábitos al comer avena, la eficacia de la pérdida de peso puede mejorar significativamente.
Priorizar la avena integral, poco procesada
Uno de los errores comunes es elegir avena instantánea con mucho azúcar y saborizantes. Según la nutricionista estadounidense Samantha Cassetty, estos productos pueden aumentar la ingesta de calorías sin aportar muchos beneficios para controlar el peso.
La avena integral o la avena aplanada contienen mucha fibra soluble beta-glucano, que ayuda a ralentizar la digestión y prolongar la sensación de saciedad", dijo Cassetty en la revista de salud Health. Cuando la sensación de saciedad se prolonga, los comensales tendrán menos tendencia a picar o consumir demasiada energía durante el día.
Combina más proteínas y grasas saludables
Otro consejo es no comer solo avena. Agregar fuentes de proteínas o grasas buenas puede ayudar a que las comidas sean más equilibradas y limitar el aumento de azúcar en sangre.
La avena, cuando se combina con yogur, semillas de chía, nueces o frutas poco dulces, ayudará a estabilizar la energía durante muchas horas. "La combinación de fibra, proteínas y grasas buenas ayudará a controlar el hambre, lo que ayudará a controlar el peso de manera más eficaz", explicó.
Además, los expertos también recomiendan limitar el azúcar, el jarabe o la leche condensada al procesar la avena. Estos ingredientes pueden aumentar las calorías rápidamente y reducir los beneficios para controlar el peso.