Con el tiempo, la piel debe soportar un doble impacto del proceso de envejecimiento natural y factores ambientales como el humo del tabaco, la contaminación, la luz solar. Estos factores crean radicales libres y causan estrés oxidativo, causando daño celular, acelerando el proceso de envejecimiento y aumentando el riesgo de enfermedades crónicas.
Gracias a que contiene un alto contenido de polifenoles y catequinas (especialmente EGCG), el té verde se convierte en una solución natural para ayudar a proteger la piel joven desde el interior.
Neutralizar los radicales libres y proteger la estructura de la piel
Las catequinas en el té verde, especialmente el EGCG, juegan un papel importante en la neutralización de los radicales libres que surgen de la luz solar y la contaminación ambiental.
Los radicales libres son la causa de la destrucción del colágeno y la elastina, 2 tipos de proteínas centrales que mantienen la piel firme y elástica. Al minimizar el estrés oxidativo, el té verde ayuda a proteger la red de colágeno y elastina, manteniendo así la juventud de la piel y ralentizando la aparición de signos claros de envejecimiento.
Aumentar la capacidad de proteger la piel de los efectos nocivos de los rayos UV
El envejecimiento por la luz solar es un fenómeno en el que la piel se daña y se arruga prematuramente debido a la exposición frecuente a los rayos ultravioleta (UV).
Aunque el té verde no puede reemplazar la crema solar, la suplementación regular de catequinas ayuda a aumentar el umbral de resistencia de la piel al enrojecimiento causado por los rayos ultravioleta. Al mismo tiempo, los polifenoles del té verde ayudan a reducir el daño oxidativo y aliviar las respuestas inflamatorias causadas por la luz solar. Beber té verde regularmente es la solución perfecta para complementar los hábitos diarios de protección solar.
Alivia la inflamación y previene la disminución del colágeno
Además de sus propiedades antioxidantes, las catequinas del té verde también poseen una fuerte capacidad antiinflamatoria. La dermatitis suele manifestarse a través de signos como piel seca, descamada, enrojecimiento, ardor o picazón relacionados con alergias, erupciones o enfermedades autoinmunes como la psoriasis.
Tomar té verde como parte de una dieta saludable ayuda a reducir la carga inflamatoria general en el cuerpo. Especialmente, cuando se expone a la luz solar, la respuesta inflamatoria activará enzimas que destruyen el colágeno y la elastina.
Gracias a su capacidad para inhibir las reacciones inflamatorias causadas por los rayos UV, el ingrediente activo EGCG ayuda a preservar el colágeno con el tiempo, previniendo arrugas y flacidez de la piel.