Beba suficiente agua todos los días
Mantener una cantidad adecuada de agua ayuda a los riñones a aumentar la excreción de ácido úrico a través de la orina, limitando así la acumulación de cristales de urato en el cuerpo. Las personas con riesgo de aumento de ácido úrico deben dividir la cantidad de agua durante el día en lugar de beberla solo cuando tienen sed. Sin embargo, las personas con enfermedad renal o insuficiencia cardíaca deben consultar a un médico para ajustar la cantidad de agua adecuada.
Ajuste de dieta
Los expertos recomiendan limitar los alimentos ricos en purinas, como los órganos de animales, algunos mariscos, la carne roja y las bebidas alcohólicas. Al mismo tiempo, se deben aumentar las verduras de hoja verde, los cereales integrales, las frutas bajas en azúcar y los productos lácteos bajos en grasa para ayudar a controlar los niveles de ácido úrico. Una dieta equilibrada no solo ayuda a reducir el riesgo de gota, sino que también contribuye a proteger el sistema cardiovascular y los riñones.
Mantén un peso saludable y haz ejercicio regularmente.
El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de aumento del ácido úrico en sangre. Según los expertos, el ejercicio con intensidad moderada combinado con el control de peso ayudará a mejorar el metabolismo y reducir el riesgo de deposición de cristales de urato en las articulaciones. Sin embargo, no debes perder peso demasiado rápido ni hacer ejercicio excesivo porque puede provocar un aumento temporal del ácido úrico.
Los expertos también señalan que los cambios de estilo de vida no pueden reemplazar los medicamentos en los casos que han sido diagnosticados con hiperuricemia o gota indicados para tratamiento. Los pacientes deben someterse a revisiones periódicas y seguir las instrucciones de su médico para controlar los niveles de ácido úrico y prevenir complicaciones en las articulaciones y los riñones.