Según la Dra. Trinh Thi Thuy, Departamento de Nutrición, Hospital Huu Nghi: La dieta juega un papel importante en el control del ácido úrico en sangre y la gota.
Los huevos son un alimento rico en nutrientes, proporcionan una fuente de proteínas de alta calidad pero contienen muy pocas purinas, sustancias que pueden aumentar el ácido úrico. A diferencia de la carne roja, los órganos internos o algunos mariscos, los huevos no aumentan el ácido úrico repentinamente, por lo que las personas con hiperuricemia o gota aún pueden usarlos en la dieta.
Aunque son una buena fuente de proteínas, los huevos aún deben utilizarse razonablemente. Los pacientes no deben comer demasiado de una vez ni comer continuamente todos los días, sino que deben distribuir la cantidad de huevos durante la semana. El método de preparación también es muy importante, se deben priorizar los huevos cocidos o al vapor en lugar de freírlos con mucha grasa.
Además, es necesario combinar los huevos con verduras, frutas y beber suficiente agua. Las personas con trastornos lipídicos, hígado graso o obesidad deben controlar la cantidad de huevos, especialmente yema, según el consejo de un médico.
Para controlar eficazmente el ácido úrico en sangre, los pacientes deben mantener una dieta baja en purinas, combinar ejercicio y seguir el tratamiento si se indica. Se deben priorizar grupos de alimentos como cereales, patatas, verduras, frutas ricas en fibra y antioxidantes.
Aunque los huevos no son alimentos ricos en purinas, comerlos de forma inapropiada aún puede afectar el proceso de control de la enfermedad.
Los pacientes no necesitan abstenerse absolutamente de ningún alimento, pero deben limitar la carne roja, los órganos internos, los mariscos, el caldo espeso y las bebidas alcohólicas o ricas en fructosa. Al mismo tiempo, beber unos 2-3 litros de agua al día ayuda a aumentar la excreción de ácido úrico a través de los riñones.
El cumplimiento de una dieta científica combinada con el tratamiento según las instrucciones del médico contribuirá a controlar el ácido úrico, reduciendo el riesgo de ataques agudos de gota y complicaciones a largo plazo.