Muchos expertos en nutrición recomiendan a los consumidores que prioricen los alimentos de temporada para garantizar la frescura y el contenido de micronutrientes.
Tomates fuera de temporada
Los tomates fuera de temporada a menudo se cultivan en invernaderos o se cosechan temprano para el transporte largo. Según un nutricionista de la Escuela de Salud Pública de Harvard T.H. Chan, las verduras y frutas cosechadas cuando aún no están maduras pueden reducir naturalmente el contenido de antioxidantes como el licopeno, un compuesto bueno para el corazón.
Fresas
Las fresas fuera de temporada se vuelven fácilmente insípidas debido al largo proceso de almacenamiento en frío. Los expertos de la Clínica Cleveland creen que el largo tiempo de almacenamiento reduce la vitamina C, un nutriente sensible a la temperatura y la luz.
Verdura de hoja verde
Las verduras de hoja verde fuera de temporada suelen crecer lentamente en condiciones climáticas desfavorables, lo que provoca una textura más dura y un sabor más amargo.
Sandía fuera de temporada
Las sandías fuera de temporada pueden carecer de dulzura natural debido a la luz solar, un factor decisivo para la cantidad de azúcar que se forma en la fruta que no es lo suficientemente fuerte como en verano.
Aunque la tecnología de cultivo moderna ayuda a suministrar alimentos durante todo el año, los expertos recomiendan a los consumidores que elijan verduras y frutas de temporada, priorizando el origen claro para garantizar el sabor y el valor nutricional óptimo.