La varicela es una enfermedad infecciosa causada por el virus varicela-zoster, que puede propagarse rápidamente por vía respiratoria y contacto directo. Las personas enfermas a menudo tienen síntomas de fiebre, fatiga, erupción con picazón y aparición de ampollas en la piel.
Según Edwina Raj, jefa del Departamento de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Aster CMI (Bangalore, India), ninguna verdura o alimento puede prevenir completamente la varicela. Sin embargo, una dieta rica en nutrientes puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico, apoyando así al cuerpo para combatir los virus y recuperarse más rápido si se enferma.
A continuación, se presentan 5 tipos de verduras que los expertos recomiendan complementar durante la temporada de varicela:
Rica en vitamina A, que ayuda a mantener la salud de la piel y a fortalecer la barrera protectora natural del cuerpo contra los agentes infecciosos.
Espinacas: Proporciona vitamina A, vitamina C y hierro, ayuda a apoyar el sistema inmunológico y mejora la condición física cuando el cuerpo está débil.
El brócoli: Contiene mucha vitamina C y antioxidantes, que ayudan a proteger las células y aumentar la resistencia.
Pimiento: Es una rica fuente de vitamina C, que contribuye a mejorar la capacidad de combatir las enfermedades virales.
Rico en vitamina A y fibra, ayuda a la recuperación de la piel y mejora la salud general.
Además de las verduras, otros alimentos también ayudan a mejorar la inmunidad, como frutas ricas en vitamina C (naranjas, guayabas, papayas), yogur que apoya el microbioma intestinal, nueces que proporcionan zinc y grasas saludables, cereales integrales y legumbres ricas en proteínas. Una dieta equilibrada ayuda al cuerpo a tener suficiente energía y nutrientes para combatir las infecciones.
Para las personas con varicela, elegir los alimentos adecuados es aún más importante. Los platos blandos y fáciles de digerir como sopas de verduras, gachas, verduras hervidas, agua de coco o agua de hierbas ayudan al cuerpo a retener agua y reducir la fatiga. Se debe priorizar la comida casera, limitar las especias fuertes.
Por el contrario, los pacientes deben evitar los alimentos fritos, los alimentos picantes y calientes, los alimentos azucarados, los alimentos demasiado salados o los alimentos procesados porque pueden incomodar más el cuerpo y afectar el proceso de recuperación.
Una nutrición adecuada no sustituye a la vacunación ni al tratamiento médico, pero juega un papel importante en el apoyo al sistema inmunológico. Cuando el cuerpo recibe suficientes vitaminas, minerales y antioxidantes, la capacidad de resistir los virus mejorará, reduciendo así el riesgo de complicaciones y acortando el tiempo de recuperación.