Comprender correctamente el colesterol para no entrar en pánico
El colesterol no es del todo dañino, ya que es un componente necesario para construir células sanas. El problema surge cuando las lipoproteínas de baja densidad, a menudo llamadas colesterol malo, aumentan, promoviendo la formación de placas ateroscleróticas en las arterias. Según las recomendaciones, este índice debe estar por debajo de 100 miligramos por decilímetro de sangre en adultos y por debajo en personas con enfermedades cardíacas.
Las lipoproteínas de alta densidad, o colesterol bueno, desempeñan un papel en el transporte del exceso de colesterol de la sangre. Los triglicéridos superiores a 150 mg/dL de sangre también aumentan el riesgo cardiovascular. El colesterol total ideal debe ser inferior a 200 mg/dL de sangre.
El Dr. Upendra Kaul Kler, cardiólogo senior, enfatizó: "Controlar el colesterol no es solo evitar los alimentos fritos, sino que requiere un enfoque integral, a largo plazo y con la compañía de la familia".
El profesor Gregg Fonarow, cardiólogo de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California en Los Ángeles, EE. UU., dijo: "Cambiar de estilo de vida, combinado con el tratamiento cuando sea necesario, puede reducir significativamente el riesgo de eventos cardiovasculares en los ancianos".
7 pasos sencillos pero efectivos
Primero, construir una dieta buena para el corazón con muchas verduras, frutas, cereales integrales, pescado, legumbres y nueces; limitar las grasas saturadas, los alimentos procesados y los dulces.
Segundo, mantenga el ejercicio durante al menos 30 minutos al día, como caminar rápido, andar en bicicleta o yoga, para reducir el colesterol malo y aumentar el colesterol bueno.
Tercero, controlar el peso, especialmente la grasa abdominal, un factor de riesgo independiente de las enfermedades cardiovasculares.
Cuarto, dejar de fumar por completo para reducir la progresión de la aterosclerosis.
Quinto, controla el estrés y asegúrate de dormir lo suficiente para estabilizar el metabolismo de las grasas.
Sexto, gestione bien las enfermedades asociadas como la hipertensión y la diabetes.
Finalmente, la familia juega un papel clave: ir al médico con los padres, preparar comidas saludables y mantener hábitos de ejercicio ayudarán a cambiar un estilo de vida más sostenible.