Según el Advanced Urology Institute, los riñones son órganos importantes del cuerpo, que ayudan a eliminar los desechos, el exceso de agua y las toxinas, al tiempo que mantienen funciones fisiológicas estables.
Cuando la función renal disminuye, las toxinas pueden acumularse en el cuerpo, causando fatiga, dolor abdominal, dolor de cabeza, retención de líquidos. Esta acumulación también puede provocar cálculos renales.
Las causas de los cálculos renales suelen incluir deshidratación, infecciones del tracto urinario, orina muy ácida o acumulación de desechos en los riñones. Los síntomas comunes son dolor de espalda baja, dolor abdominal o dolor al orinar, náuseas, vómitos, micción frecuente y sensación de escalofríos. Cuando aparecen signos de dolor prolongado, los pacientes deben acudir al médico para un diagnóstico temprano.
Mantener una dieta razonable puede apoyar la función renal. A continuación se presentan algunos alimentos que se cree que son beneficiosos para los riñones:
- Vinagre de manzana y manzana: Puede ayudar a reducir el riesgo de formación de cálculos renales gracias a su capacidad para ayudar a eliminar el ácido úrico.
Tiene un efecto diurético, apoya el proceso de excreción de desechos.
Proporciona proteína vegetal, fibra y minerales.
Puede ayudar a reducir el riesgo de infecciones del tracto urinario.
- Limón: Contiene citrato, que ayuda a limitar la formación de algunos tipos de cálculos renales.
Rico en antioxidantes, ayuda a reducir la inflamación.
- Té de hierbas: Algunos tipos de té pueden proporcionar antioxidantes beneficiosos.
- Leche vegetal: Como la leche de avena, almendras o soja, generalmente es más fácil de digerir para los riñones que la leche de vaca.
Sin embargo, los expertos recomiendan que las personas no apliquen arbitrariamente el régimen de "desintoxicación renal". Antes de cambiar la dieta, especialmente para las personas con enfermedades renales o riesgo de cálculos renales, es necesario consultar a un médico.
Además, beber suficiente agua, limitar las bebidas azucaradas y mantener una dieta equilibrada siguen siendo factores importantes para ayudar a proteger la función renal. Algunos alimentos ricos en potasio o oxalato como plátanos, tomates, patatas o productos lácteos pueden necesitar ser controlados según el estado de salud.
Los expertos creen que cuando los riñones funcionan eficazmente, el cuerpo mantendrá un mejor equilibrio y reducirá el riesgo de problemas de salud relacionados.