El fideo de celofán se elabora principalmente con almidón refinado como dong, batata o frijol mungo. Cuando entra en el cuerpo, este tipo de alimento carece de fibra, un factor que ayuda al sistema digestivo a funcionar sin problemas. Si se come demasiado o se combina con alimentos grasos, el estómago puede tener que trabajar más, lo que provoca una sensación de pesadez abdominal.
Según la Organización Mundial de la Gastroenterología (WGO), una dieta rica en carbohidratos refinados pero carente de fibra puede ralentizar el movimiento intestinal, lo que facilita la hinchazón, la indigestión y la sensación incómoda después de comer, especialmente en personas con sistemas digestivos sensibles.
La Organización Nacional del Instituto de Diabetes, Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK - EE. UU.) también recomienda que comer de manera desequilibrada entre carbohidratos refinados, proteínas y fibra puede aumentar el riesgo de trastornos digestivos funcionales, incluida la hinchazón y la digestión lenta.
Además de los ingredientes, el método de preparación también afecta significativamente. Los fideos de celofán cocinados demasiado blandos, servidos con caldos grasos o alimentos fritos, empeorarán el proceso digestivo. El hábito de comer fideos de celofán en lugar de comidas principales durante mucho tiempo también puede causar desequilibrios nutricionales.
Los expertos recomiendan comer fideos de celofán con verduras, champiñones y proteínas magras, y al mismo tiempo controlar las porciones razonables para reducir la presión sobre el sistema digestivo.