Priorizar los alimentos ricos en fibra
Las verduras y las frutas frescas son una rica fuente de fibra, que desempeña un papel eficaz en la mejora del estreñimiento. Cuando entra en el intestino grueso, la fibra es fermentada por bacterias beneficiosas, lo que ayuda a retener agua, aumentar el volumen de heces y facilitar el proceso de excreción. Se deben complementar alternativamente con verduras como espinacas de Malabar, batatas, amaranto, centella asiática, hierba de pescado, coliflor, batatas y frutas frescas para diversificar las fuentes de fibra.
Beba suficiente agua y en el momento adecuado.
El agua es un factor indispensable para prevenir el estreñimiento después del Tet. Cuando el cuerpo está deshidratado, el intestino grueso aumentará la absorción de agua de las heces, lo que hará que las heces estén secas y duras y difíciles de excretar. Se debe mantener bebiendo 1,8-2,5 litros de agua al día, divididos uniformemente durante el día. Por la mañana, después de despertarse, se puede beber un vaso de agua tibia para estimular el movimiento intestinal, apoyando la digestión natural.
Suplemento de grasas saludables
Los aceites prensados a partir de semillas como el aceite de linaza o el aceite de oliva contienen muchas grasas buenas, que ayudan a lubricar los intestinos y estimulan el peristaltismo intestinal para que funcione sin problemas. Algunos ácidos grasos, típicamente el ácido oleico en el aceite de oliva, también ayudan a equilibrar el microbioma intestinal, creando un ambiente favorable para el desarrollo de bacterias beneficiosas, reduciendo así la sensación de hinchazón e indigestión.
Limitar los alimentos ricos en proteínas y grasas
Después del Tet, el cuerpo suele consumir demasiada carne roja, alimentos fritos, alimentos procesados, factores que ralentizan la digestión y causan hinchazón. En la etapa de "aliviar el aburrimiento", se debe reducir la cantidad de proteína animal, priorizando las proteínas fáciles de digerir como el pescado, el tofu, los huevos cocidos, combinando muchas verduras para equilibrar el sistema digestivo.
Aumentar los alimentos ricos en magnesio y zinc
El magnesio participa en el proceso de contracción y relajación de los músculos lisos, ayudando a que el movimiento intestinal funcione regularmente, mientras que el zinc apoya la inmunidad, restaura la mucosa intestinal y regula la actividad nerviosa. Los alimentos ricos en magnesio incluyen sésamo negro, semillas de lino, semillas de girasol, avena, trigo, sandía. El zinc es abundante en carne de res, mariscos como camarones, cangrejos, ostras.
Complementar con alimentos fermentados naturales
El yogur y la leche fresca son fuentes naturales de probióticos, que ayudan a aumentar las bacterias beneficiosas en el intestino, mejoran la absorción de nutrientes y limitan los trastornos digestivos como la hinchazón y el estreñimiento. Se deben priorizar los productos sin azúcar de caña, el dulzor natural para apoyar una mejor digestión.
Comer correctamente para evitar la hinchazón
Comer despacio, masticar bien y limitar comer y hablar al mismo tiempo ayuda a reducir la cantidad de gases que se tragan, reduciendo así la acidez abdominal y la hinchazón. Se deben priorizar los platos blandos y fáciles de digerir como gachas, sopas cocinadas con carne magra, pollo o ternera. Evite picar entre comidas para que el sistema digestivo tenga tiempo de procesar los alimentos de manera más eficiente.