Reduce el estrés, ajusta los hábitos de vida
Según el profesor asociado Dr. Nguyen Anh Tuan, director de Cirugía del Hospital General Phuong Dong, el estrés prolongado puede afectar la actividad del sistema digestivo y hacer que algunas personas con enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE) sientan los síntomas más claramente. Por lo tanto, además del tratamiento según las instrucciones del médico, controlar el estrés y mantener un estilo de vida adecuado puede ayudar a la gestión de la enfermedad.
Algunas técnicas de relajación como la respiración profunda, la meditación, el yoga o la relajación muscular progresiva pueden ayudar a reducir el estrés. La actividad física regular también contribuye a mejorar el estado de ánimo y la salud general. Sin embargo, las personas con reflujo deben evitar el ejercicio de alta intensidad inmediatamente después de comer.
Los hábitos alimenticios también deben ajustarse. Los pacientes deben comer despacio, evitar comer demasiado y pueden dividirlos en muchas comidas pequeñas si es apropiado. Algunos alimentos y bebidas como el café, el vino, los alimentos picantes o los alimentos ricos en grasa pueden aumentar los síntomas en algunas personas, por lo que es necesario controlar para limitar los factores irritantes.
No debes comer cerca de la hora de acostarte. Para las personas con reflujo nocturno frecuente, levantar la cabecera de la cama puede ayudar a limitar los síntomas.
¿Cuándo necesitas pedir ayuda?
Dormir lo suficiente y mantener el equilibrio entre el trabajo y el descanso también son factores que deben tenerse en cuenta. Cuando el estrés prolongado o la ansiedad afectan significativamente la vida diaria, la terapia psicológica, incluida la terapia cognitivo-conductual (TCC), puede considerarse con el asesoramiento de un profesional.
El profesor asociado Dr. Nguyen Anh Tuan recomienda que los pacientes deben reconocer los signos de estrés y buscar activamente formas de controlarlos antes de que esta condición afecte su salud. Para las personas que han sido diagnosticadas con SRG y han notado síntomas relacionados con el estrés, la gestión del estrés debe llevarse a cabo en paralelo con el tratamiento médico según las indicaciones.
No debe interrumpir arbitrariamente los medicamentos ni cambiar el régimen de tratamiento cuando los síntomas mejoren. Si el estrés persiste, afecta la calidad de vida o los síntomas digestivos no están controlados, el paciente debe hablar con su médico para ser evaluado y recibir orientación adecuada.
La gestión del estrés no sustituye al tratamiento del DGE, pero puede ser parte de una estrategia para controlar los síntomas y construir un estilo de vida saludable.