El método de entrenamiento de intervalos de alta intensidad (HIIT) suele incluir ejercicios casi extremos de 20 segundos a unos minutos, intercalados con tiempo de descanso o ejercicio ligero.
HIIT es famoso por ser bueno para el sistema cardiovascular y quemar muchas calorías en poco tiempo. Esto se debe a que el cuerpo utiliza dos sistemas de energía al mismo tiempo: anaeróbicos (explosión rápida) y aerodinámicos (mantenimiento más largo), creando un efecto de quema de energía rápido y estable.
Mientras tanto, el tipo de entrenamiento de alta intensidad súper corto se centra en movimientos muy fuertes pero que duran solo unos 30 segundos o menos. Esta forma se basa principalmente en el sistema anaeróbico.
Aunque el tiempo es corto, estos ejercicios aún estimulan un fuerte metabolismo, creando un efecto de quema de calorías después del ejercicio (EPOC), es decir, el cuerpo continúa quemando energía incluso después de descansar. Solo 30 segundos de ejercicio vigoroso, el cuerpo ha entrado en un estado de alta quema de energía, lo que ayuda a aumentar la eficacia de la reducción de grasa y la activación muscular mejor que los ejercicios ligeros y prolongados.
Otro punto a favor es que los ejercicios cortos causan menos presión psicológica. Solo 30 segundos, por lo que son fáciles de comenzar, fáciles de mantener, especialmente adecuados para personas ocupadas. Al hacer ejercicio regularmente, estos cortos períodos de tiempo aún se acumulan y brindan un efecto claro en la quema de calorías y la reducción de grasa.
En cuanto a la salud cardiovascular, hacer ejercicio de alta intensidad durante un corto período de tiempo también aporta beneficios específicos. Si correr o andar en bicicleta ayuda a aumentar la resistencia gradualmente, los ejercicios cortos pero fuertes hacen que el corazón se adapte más rápido, mejorando así la capacidad de regular el ritmo cardíaco y aumentando la salud cardiovascular.
Además, esta forma de ejercicio también ayuda al cuerpo a ser más flexible en el uso de energía, cambiando entre azúcar y grasa de manera más efectiva. Esto no solo ayuda a reducir la grasa, sino que también mejora el metabolismo, incluyendo un mayor sensibilidad a la insulina y una mejor capacidad para usar el azúcar en la sangre.