El jengibre ayuda a calentar el cuerpo, disipar la sensación de frío y aporta una ligera frescura a la mañana.
Los compuestos como los aceites esenciales volátiles y el gingerol del jengibre tienen la capacidad de estimular la circulación sanguínea en pequeñas cantidades. El uso moderado de jengibre puede aumentar la temperatura de la superficie de la piel en aproximadamente 0,5 grados C, lo que ayuda a reducir la sensación de frío en las manos y los pies y ayuda a que el cuerpo esté más despierto.
Muchas personas a menudo experimentan mareos y fatiga al despertar, lo que puede estar relacionado con resfriados nocturnos, mala circulación o presión arterial baja. En estos casos, añadir un poco de jengibre al desayuno, como gachas de jengibre o agua tibia de jengibre, puede ayudar a mejorar la condición física y refrescar el espíritu.
El jengibre también puede ayudar a controlar el azúcar en sangre y la grasa en la sangre en ciertas cantidades, pero no puede reemplazar los medicamentos. Algunos estudios señalan que el uso de aproximadamente 2-4 gramos de jengibre al día durante 8-12 semanas puede ayudar a mejorar ligeramente el azúcar en sangre en ayunas, el índice HbA1c, y al mismo tiempo reducir los triglicéridos y el colesterol total en algunas personas.
Este efecto se debe principalmente a sus propiedades antioxidantes, mejorando la sensibilidad a la insulina y reduciendo la inflamación. Sin embargo, la eficacia sigue siendo mucho menor que la de los medicamentos, por lo que las personas con diabetes o dislipidemia solo deben considerar el jengibre como una parte de apoyo en la dieta.
El jengibre también ayuda a estimular la digestión. Usar una cantidad moderada de jengibre cocido por la mañana puede promover la secreción de saliva y jugo gástrico, apoyando el movimiento intestinal. Para las personas propensas a la hinchazón, náuseas leves o molestias al comer alimentos fríos, el jengibre puede ayudar a que el sistema digestivo funcione más cómodamente.
Cabe señalar que los beneficios anteriores solo se desarrollan cuando el jengibre se usa correctamente, en cantidades moderadas y adecuadas para la condición física. No se debe masticar jengibre crudo con el estómago vacío, ya que puede causar irritación estomacal y efectos adversos.