Para la salud ósea, solo complementar con calcio no es suficiente, el factor clave reside en la vitamina D3. La vitamina D3 no solo ayuda al cuerpo a absorber el calcio de manera más efectiva, sino que también afecta directamente a los músculos. Este tipo de vitamina tiene receptores en las células musculares, que afectan el desarrollo de las fibras musculares, la fuerza de contracción muscular y la velocidad de reacción. Por lo tanto, la vitamina D3 ayuda a fortalecer los huesos y también contribuye a mantener y nutrir los músculos.
Cuando se pierde peso rápidamente, la estabilidad y la capacidad de equilibrio del cuerpo se deterioran fácilmente. Mantener suficiente vitamina D3 ayuda a asegurar la coordinación entre los músculos y los huesos, lo que ayuda a hacer ejercicio suave pero más estable después del proceso de pérdida de peso.
Además, la circulación sanguínea juega un papel igualmente importante. Los nutrientes necesarios para la recuperación y el mantenimiento de los músculos deben transportarse a través de la sangre. Entre ellos, la arginina, un aminoácido relacionado con la regulación del flujo sanguíneo, juega un papel clave. La arginina es un precursor del óxido nítrico (NO), que ayuda a dilatar los vasos sanguíneos y mejorar la circulación sanguínea, aumentando así la eficiencia del transporte de aminoácidos y nutrientes a las células musculares que se están reparando. Si este proceso de circulación es ineficaz, incluso si el cuerpo tiene suficientes nutrientes, la síntesis muscular aún es difícil de completar.
Para tener una figura equilibrada y perder peso de forma sostenible, es importante que los músculos se recuperen y se regeneran correctamente, basándose en la combinación de muchos factores nutricionales y de ejercicio.
Complementa con suficiente proteína de alta calidad y aminoácidos esenciales, proporcionando materia prima para el proceso de construcción y recuperación muscular.
La vitamina D3 ayuda a fortalecer los huesos, mejora la fuerza y la calidad muscular, apoya la función de contracción muscular.
El entrenamiento de fuerza y el levantamiento de pesas regulares estimulan los músculos y los huesos, ayudando al cuerpo a absorber y utilizar los nutrientes de manera más eficaz.
La combinación sincrónica de estos tres factores es la base para perder peso de forma saludable, eficaz y limitar el riesgo de volver a ganar peso.