Estos principios se centran en construir hábitos a largo plazo en lugar de perseguir la perfección o dietas estrictas. Gracias a su flexibilidad y facilidad de aplicación en la vida cotidiana, este método ayuda a mantener un peso estable y apoya una pérdida de peso más sostenible en comparación con las tendencias dietéticas a corto plazo.
Priorizar la suplementación de proteínas y fibra
Uno de los principios importantes al querer controlar el peso es asegurar suficiente proteína y fibra en cada comida. Estos 2 grupos de nutrientes ayudan a crear una sensación de saciedad duradera, estabilizar el azúcar en sangre y limitar los antojos durante todo el día, reduciendo así el riesgo de picar o consumir exceso de energía.
Establecer un déficit calórico razonable
En lugar de reducir demasiadas calorías, debes mantener un pequeño déficit calórico, es decir, consumir menos de las necesidades energéticas de tu cuerpo de manera moderada.
Este método sigue promoviendo la pérdida de peso pero no ralentiza el metabolismo ni causa fatiga. Al mismo tiempo, ayuda a controlar mejor el hambre.
Mantener el ejercicio regularmente
La actividad física juega un papel clave en el proceso de pérdida de peso y mantenimiento de la figura. Además de las actividades diarias como caminar y subir escaleras, se deben combinar ejercicios físicos adecuados.
El ejercicio regular ayuda a quemar grasa de manera efectiva, preservar la masa muscular y mejorar la salud general.