La cantidad de alimentos que comes está directamente relacionada con los niveles de ácido úrico en sangre. Cuantos más alimentos ricos en purinas comas, más fácil es que aumente el ácido úrico. Por lo tanto, es importante controlar la cantidad total de carne al día y dividirla uniformemente en tres comidas, en lugar de comer en una sola comida.
Si en alguna comida comes más carne, por ejemplo, debido a fiestas o reuniones con amigos, debes reducir la cantidad de carne en las comidas restantes para mantener la cantidad total del día sin exceder el nivel necesario. Por ejemplo, si la cena es rica en carne, come más ligero en el desayuno y el almuerzo.
Además de la cantidad, también debes prestar atención al tipo de carne y cómo procesarla. La carne roja, los órganos de animales, el pescado y muchos mariscos contienen muchas purinas.
La carne de ganado grande como la ternera y el cerdo suele tener un contenido de purinas más bajo que algunas aves de corral pequeñas como el pollo, y se puede comer en cantidades moderadas. (Con respecto al control de peso, la carne blanca todavía se recomienda más que la carne roja).
El pepino de mar y las medusas tienen un contenido de purina relativamente bajo, que se puede usar a un nivel razonable.
En cuanto a la forma de cocinar, se debe priorizar el hervido y el al vapor porque ayuda a que el plato sea ligero, adecuado para personas que necesitan una dieta baja en purinas. Los platos fritos o freír en abundante aceite no solo son ricos en grasas, sino que también aumentan la carga metabólica.
Un pequeño truco es escaldar la carne en agua hirviendo durante unos minutos antes de cocinarla para ayudar a disolver las purinas, reduciendo así la cantidad de purinas que entran en el cuerpo.
Además de la carne, puedes complementar con proteínas de otras fuentes como la leche y los huevos para asegurarte de que tu cuerpo siga teniendo suficientes nutrientes sin aumentar demasiado el ácido úrico.