Según el Sr. Niu Guowei, Director del Centro de Aeróbic del Hospital Xiaotangshan de Beijing, el ejercicio adecuado es uno de los métodos importantes para ayudar a prevenir y apoyar la intervención temprana en la osteoartritis de rodilla.
Durante el ejercicio, el líquido articular circula y se renueva continuamente. La contracción y expansión de los músculos junto con la fuerza de impacto adecuada ayudan al cartílago articular a absorber los nutrientes del líquido articular. Por lo tanto, mantener un ejercicio razonable puede ayudar a que la articulación de la rodilla sea más flexible, al tiempo que aumenta la fuerza de los grupos musculares alrededor de la articulación.
El Sr. Niu Guowei sugirió dos ejercicios simples, que se pueden realizar en casa o en el trabajo, para fortalecer el grupo muscular alrededor de la rodilla.
Movimiento 1: Siéntate con las piernas extendidas, patea el talón
Siéntate firmemente en la silla, manteniendo el cuerpo estable. Levanta lentamente los muslos, luego extiende las pantorrillas hacia adelante a una velocidad lenta y uniforme. Al estirar las piernas, sentirás que los músculos de las cuatro puntas de los muslos se tensan. Mantén la postura durante unos segundos, luego baja lentamente las piernas.
Haz lo mismo con la otra pierna.
Cada día se pueden hacer 3-4 series, cada serie de unos 3-5 minutos. Durante el entrenamiento, es necesario realizar movimientos lentos y controlados, evitando patear las piernas con demasiada fuerza o realizarlos repentinamente.
Movimiento 2: "Montar montañas" sentado
Siéntate en el borde delantero del asiento, con las piernas separadas al ancho de los hombros. Coloca las manos por encima de las rodillas. Durante todo el proceso, las manos y las piernas ejercen fuerza en dos direcciones opuestas.
Levanta lentamente una pierna y, al mismo tiempo, usa las manos para ejercer presión hacia abajo. Luego baja la pierna pero manteniendo la fuerza de las manos, luego continúa levantando la pierna. Cuando lo hagas correctamente, sentirás los isquiotibiales tensos y cansados, similar a la sensación cuando los isquiotibiales están activos en actividades como subir escaleras o escalar pendientes.
Puede realizar el ejercicio 3-4 veces al día, cada vez durante unos 3-5 minutos.
La protección de la rodilla debe comenzar con pequeños hábitos.
La osteoartritis suele progresar con el tiempo y el riesgo de enfermedad aumenta con la edad. Por lo tanto, en lugar de esperar hasta que aparezca dolor o restricciones de movimiento para empezar a preocuparse por la articulación de la rodilla, cada persona debe tomar la iniciativa de mantener la fuerza muscular y la capacidad de movimiento desde el principio.
Los dos ejercicios anteriores son relativamente sencillos, no requieren herramientas y se pueden realizar en la vida diaria. Sin embargo, las personas que sufren dolor de rodilla, hinchazón y calor en las articulaciones, movimiento limitado o han sido diagnosticadas con enfermedades articulares deben consultar a un médico o fisioterapeuta antes de hacer ejercicio.
Hacer ejercicio con la técnica correcta, mantenerlo regularmente y elegir la intensidad adecuada son factores importantes para ayudar a proteger la rodilla, fortalecer los músculos alrededor de la articulación y mantener la movilidad con el tiempo.