Dolor de rodilla prolongado durante el ejercicio
Según los orthopedistas, el dolor es el signo más común de artrosis de rodilla. Inicialmente, el dolor solo aparece cuando se camina mucho, se sube escaleras o se lleva objetos pesados. Sin embargo, a medida que la enfermedad progresa, el paciente puede sentir dolor incluso cuando descansa.
Muchas personas mayores creen que el dolor articular es una manifestación normal de la vejez, por lo que son subjetivas y se pierden la etapa de tratamiento más eficaz.
Rigidez matutina
Otro signo que se pasa por alto fácilmente es la rigidez articular después de despertarse o después de un largo tiempo sentado. Los pacientes a menudo sienten dificultad para estirar o doblar las rodillas, y tienen que moverse durante unos minutos para volver a la normalidad.
Esta condición ocurre porque el cartílago articular se degenera, lo que reduce la capacidad de lubricación y elasticidad de la articulación.
La articulación de la rodilla hace un crujido
Si las rodillas emiten con frecuencia sonidos de "clic", "chaloteo" al caminar, levantarse o sentarse, los pacientes no deben ser subjetivos.
Los expertos dicen que esto podría ser un signo de que la superficie del cartílago articular se ha desgastado, lo que hace que las estructuras de la articulación se rocen entre sí al moverse.
Hinchazón, dolor o calor alrededor de la articulación
La osteoartritis de rodilla no solo causa dolor, sino que también puede provocar una respuesta inflamatoria local. El paciente puede notar una ligera hinchazón de la rodilla, sensación de calor o tensión alrededor de la articulación.
Estos síntomas suelen empeorar cuando el clima se vuelve frío o después de días de ejercicio excesivo.
Difícil caminar, disminución de la movilidad
Cuando la capa protectora del cartílago está gravemente dañada, el paciente puede tener dificultades para caminar, subir escaleras o levantarse y sentarse. En algunos casos, aparecen piernas arqueadas (piernas en forma de O), pérdida de firmeza articular o sensación de "atajo" articular al moverse.
Este es un signo de que la enfermedad ha progresado y necesita un examen especializado temprano.
Cómo proteger la articulación de la rodilla en personas mayores
Los expertos recomiendan que las personas mayores mantengan un peso razonable, limiten subir escaleras o sentarse en cuclillas con frecuencia y, al mismo tiempo, elijan deportes que tengan poco impacto en las articulaciones, como caminar suavemente o nadar.
Cuando aparezcan signos de dolor prolongado, rigidez articular o movilidad limitada, los pacientes deben acudir a un centro médico para ser evaluados y tratados a tiempo. La intervención temprana puede ayudar a retrasar el proceso de degeneración, reducir el dolor y mantener la calidad de vida.