En realidad, no pocos hombres solo saben que tienen la enfermedad cuando van a un examen de infertilidad o a un chequeo de salud reproductiva después de muchos años de matrimonio sin tener hijos.
Según los médicos, las personas con varicocele pueden experimentar una sensación de pesadez en el escroto, dolor sordo en el área testicular o notar que ambos testículos no son uniformes. Los síntomas suelen ser más evidentes al estar de pie durante mucho tiempo, hacer ejercicio o al final del día. Sin embargo, debido a que el nivel de incomodidad no es demasiado grave, muchas personas son subjetivas, se automedican o ignoran los signos de advertencia.
El máster y médico Tang Chi Quyen, de la unidad de Cirugía Renal - Urología - Andrología, Hospital An Binh, dijo que la varicocele ocurre cuando las venas alrededor del testículo se dilatan anormalmente debido a que la válvula venosa funciona mal o la pared vascular está débil. Esta condición hace que la sangre se acumule durante mucho tiempo alrededor del testículo y es más común en el lado izquierdo debido a las características anatómicas.
Es de destacar que la enfermedad puede afectar directamente la fertilidad masculina. Cuando la sangre se acumula alrededor de los testículos, la temperatura del escroto aumenta, cambiando el entorno nutritivo de los testículos. La consecuencia es que el número y la calidad de los espermatozoides pueden disminuir, aumentando la proporción de espermatozoides anormales. En casos prolongados, los testículos también corren el riesgo de encogerse con el tiempo.
Los signos que sugieren la enfermedad incluyen dolor o pesadez en el escroto, incomodidad al estar de pie durante mucho tiempo, sensación de venas torcidas en la parte superior del testículo, testículos disproporcionados a ambos lados del testículo o anomalías detectadas al realizar un análisis de espermograma.
Según el Dr. Quyen, no todos los casos de varicocele provocan infertilidad. Sin embargo, la detección y el tratamiento oportunos pueden ayudar a mejorar la calidad del esperma, limitar el daño a los testículos y preservar la fertilidad a largo plazo. Actualmente, la ecografía Doppler del escroto y el análisis de espermograma son métodos importantes para ayudar a diagnosticar y evaluar el grado de impacto de la enfermedad.
Los expertos recomiendan que los hombres tomen la iniciativa de someterse a exámenes cuando aparezcan anomalías en los testículos o antes de planear tener hijos para ser detectados a tiempo y tratados a tiempo.