Después de un día de trabajo estresante, la calidad de la cena afecta directamente el sueño de los trabajadores. Cómo comer para restaurar la energía y ayudar al cuerpo a conciliar el sueño profundamente es un tema que debe abordarse adecuadamente.
En primer lugar, los trabajadores no deben comer demasiado tarde. La cena ideal debe estar a unas 2-3 horas de la hora de acostarse para que el sistema digestivo tenga suficiente tiempo para funcionar.
Si comes demasiado cerca de la hora de acostarse, el estómago todavía tiene que trabajar, lo que fácilmente causa hinchazón, reflujo y dificultad para dormir. Por el contrario, saltarse la cena o comer muy poco también hace que el cuerpo carezca de energía, causando inquietud, dificultad para dormir o despertarse en medio de la noche.
En cuanto a los componentes nutricionales, la comida debe equilibrar los carbohidratos, las proteínas y las verduras. Una cantidad moderada de carbohidratos del arroz, las patatas o los cereales integrales ayuda al cuerpo a producir serotonina, un neurotransmisor que ayuda a relajarse y mejorar el sueño. Las proteínas deben elegirse del pescado, los huevos, el tofu en lugar de la carne roja grasa para evitar la sensación de pesadez abdominal. Las verduras y las frutas proporcionan fibra, vitaminas y minerales que ayudan a que el sistema digestivo funcione más suavemente.
Los trabajadores también deben limitar los alimentos grasos, picantes o demasiado salados porque pueden causar sed, indigestión y aumentar la frecuencia cardíaca.
En particular, es necesario evitar el uso de café, té fuerte o alcohol por la noche. Aunque algunas personas piensan que el alcohol ayuda a conciliar el sueño, en realidad hace que el sueño sea superficial y fácil de despertar. En cambio, un vaso de leche tibia o un té de hierbas suave ayudará a que el cuerpo se relaje más.
Comer con un estado de ánimo relajado también es muy importante. Después de un día de trabajo estresante, los trabajadores deben dedicar tiempo a comer lentamente, masticar bien, limitar comer mientras ven el teléfono o piensan en el trabajo.
Para dormir bien después de un día de trabajo, los trabajadores deben prestar atención tanto al momento, la cantidad de comida como a la forma de comer. Una cena equilibrada, suficiente y que se desarrolle en un ambiente relajante será una medicina natural para ayudar al cuerpo a recuperarse, preparándose para un nuevo día de manera más efectiva.