Elegir bebidas antes de acostarse no solo afecta la calidad del sueño, sino que también afecta el peso y la salud en general. Las opciones adecuadas, nutritivas y bajas en azúcar pueden ayudar al cuerpo a relajarse, dormir más profundamente y limitar la sensación de hambre por la noche.
Batidos de queso fresco y frutas
El queso fresco es una rica fuente de proteína caseína, que ayuda a proporcionar una energía estable durante el sueño. Cuando se combina con fruta, tendrás un delicioso batido natural sin necesidad de añadir azúcar, que ayuda a mantenerte lleno durante mucho tiempo y es bueno para la salud.
Leche tibia
La leche proporciona proteínas y muchos nutrientes como calcio, magnesio, potasio y triptófano, componentes que ayudan a relajarse y mejorar el sueño. Dormir lo suficiente y profundamente también contribuye a un mejor control del peso porque la falta de sueño a menudo está relacionada con un IMC más alto.
Té de hierbas
Una taza de té de hierbas sin azúcar después de la cena ayuda al cuerpo a relajarse y favorece la digestión. Tipos como el té de menta, jengibre o manzanilla son especialmente adecuados para mejorar la calidad del sueño, ayudándote a conciliar el sueño y a dormir más profundamente.