Los frijoles son un grupo de alimentos ricos en nutrientes, que proporcionan proteínas, vitaminas, minerales y especialmente fibra. Gracias a su alto contenido de fibra, los frijoles tienen un índice glucémico bajo, lo que ayuda a que la glucosa se libere lentamente en la sangre, limitando los aumentos repentinos de azúcar en sangre, un factor importante para las personas con diabetes.
Sin embargo, el uso de frijoles debe ser razonable. Comer demasiado puede causar indigestión, hinchazón, distensión abdominal debido a que el sistema digestivo tiene que procesar grandes cantidades de fibra y carbohidratos complejos. Cuando estas sustancias se descomponen, las bacterias intestinales crearán gases, causando sensación de hinchazón. Además, algunas personas que carecen de enzimas digestivas adecuadas también son propensas a esta situación.
Para aprovechar los beneficios de los frijoles sin causar molestias, los pacientes deben construir una dieta equilibrada entre fibra, proteínas y carbohidratos complejos, componentes que abundan en los frijoles. Este es también el grupo de alimentos recomendado en la dieta DASH, que es adecuado para personas con diabetes gracias a la priorización de los cereales integrales, las verduras, las proteínas magras y la limitación de los azúcares enriquecidos.
Al agregar frijoles al menú diario, debe comenzar con una porción pequeña y aumentar gradualmente para que el cuerpo se adapte. Los frijoles deben cocinarse bien para reducir la presión sobre el sistema digestivo y aumentar la capacidad de absorción de nutrientes. Al mismo tiempo, debe alternar tipos como frijoles rojos, frijoles verdes, frijoles negros, lentejas... para diversificar los nutrientes y hacer que las comidas sean más atractivas.