Sin embargo, según los expertos en nutrición, la forma correcta de comer batata ayuda a maximizar los beneficios para el intestino.
La batata contiene un alto contenido de fibra soluble e insoluble, que ayuda a promover el movimiento intestinal y apoya la prevención del estreñimiento. Además, este tubérculo también es rico en compuestos antioxidantes como betacaroteno y polifenoles, que contribuyen a proteger la mucosa intestinal y nutrir el sistema de bacterias beneficiosas.
Según la Dra. Emma Beckett, experta en ciencias alimentarias de la Universidad de Newcastle (Australia), la batata actúa como una "fuente de alimento" para las bacterias beneficiosas en el intestino. Ella dijo: "La fibra de la batata ayuda a que se desarrollen las bacterias beneficiosas, apoyando así la digestión y mejorando la salud intestinal".
Los expertos recomiendan priorizar las batatas al vapor o hervidas en lugar de fritas. Este sencillo método de preparación ayuda a retener mucha fibra y vitaminas, al tiempo que limita la cantidad innecesaria de grasa.
Otro truco es comer batatas después de que se hayan enfriado. En ese caso, una parte del almidón de la batata se convertirá en almidón resistente, un tipo de sustancia que actúa de manera similar a la fibra, ayudando a nutrir el microbioma intestinal.
Según la Dra. Megan Rossi, experta en nutrición y salud intestinal en el King's College London (Reino Unido), los carbohidratos resistentes juegan un papel importante en el mantenimiento del equilibrio de la flora intestinal. Ella dijo: "Los alimentos ricos en carbohidratos resistentes como las batatas cocidas enfriadas pueden ayudar a mejorar la microbiota intestinal y apoyar la digestión".
Aunque es buena para la salud, los expertos también recomiendan no comer demasiada batata al mismo tiempo. La alta cantidad de fibra puede causar hinchazón o molestias en personas con sistemas digestivos sensibles. Lo mejor es comer batata en cantidades moderadas y combinarla con verduras verdes y proteínas para una comida más equilibrada.