La piel no solo refleja el estado del cuidado externo, sino que también muestra los trastornos internos del cuerpo. El hígado es un órgano importante que ayuda a desintoxicar, metabolizar nutrientes, regular las hormonas y producir las proteínas necesarias. Cuando la función hepática disminuye, los desechos como la bilirrubina y las sales biliares pueden acumularse en la sangre, lo que provoca manifestaciones claras en la piel.
Según el Dr. Abhinav Sharma, director del Departamento de Gastroenterología del Hospital CK Birla (Jaipur, India), muchos síntomas cutáneos pueden ser signos tempranos de estrés o enfermedad hepática. El reconocimiento temprano ayuda a los pacientes a ser examinados y tratados a tiempo.
Piel amarilla y ojos amarillos
La ictericia es un signo típico de disfunción hepática. Esta condición ocurre cuando el hígado no procesa eficazmente la bilirrubina, una pigmentación producida por la descomposición de los glóbulos rojos. La bilirrubina acumulada en la sangre hará que la piel y el blanco de los ojos se vuelvan amarillos. Esto puede ser un signo de hepatitis, obstrucción de los conductos biliares u otras enfermedades hepáticas graves.
Picazón prolongada de causa desconocida
La picazón en todo el cuerpo, especialmente en las palmas de las manos y los pies, puede estar relacionada con la acumulación de bilis. Cuando la bilis se acumula en el cuerpo, puede irritar los nervios debajo de la piel causando picazón. Esta afección suele ser más grave por la noche y no mejora cuando se usa crema hidratante normal.
Piel oscura en algunas áreas
Las manchas oscuras en el cuello, las axilas, la ingle o la cara pueden estar relacionadas con la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico, que es común en personas con hígado graso. Esta zona de la piel puede ser gruesa y suave, a veces confundida con hiperpigmentación común.
Enrojecimiento palmar
La palma de la mano anormalmente roja, especialmente en la zona cercana al pulgar y al meñique, puede estar relacionada con la enfermedad hepática crónica. Este signo generalmente no causa dolor y aparece simétricamente en ambos brazos.
¿Cuándo se debe ir al médico?
Los cambios en la piel no deben tomarse a la ligera, especialmente cuando se acompañan de fatiga, pérdida de apetito, náuseas o trastornos digestivos. Las pruebas de función hepática y las ecografías pueden ayudar a detectar lesiones tempranas. Ajustar el estilo de vida, limitar el alcohol y el tratamiento según las indicaciones médicas puede ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad.
Notas
El hígado juega un papel central en el mantenimiento de la salud general. Los cambios anormales en la piel pueden ser una señal de advertencia temprana que indica que el hígado está bajo presión o dañado. La detección e intervención oportunas ayudan a reducir el riesgo de complicaciones graves.