Limitar los alimentos ácidos
En primavera, se deben priorizar los alimentos con un sabor agridulce moderado para que sean buenos para el hígado. Sin embargo, comer demasiados alimentos ácidos puede hacer que el hígado funcione demasiado, afectando al bazo y reduciendo la capacidad digestiva.
Evite los alimentos demasiado calientes y nutritivos.
Cuando el clima se calienta gradualmente, si se usan muchos platos calientes o tónicos, es fácil causar calor interno. Se debe comer alimentos ligeros, elegir alimentos neutros como semillas de loto, lágrimas de Job, cacahuetes, nueces.
Come menos alimentos fríos, alimentos crudos.
No se deben comer muchos alimentos fríos como helados o alimentos crudos en primavera, ya que es fácil causar trastornos digestivos, hacer que el cuerpo se enfríe y causar fatiga en el futuro.
Aumentar las verduras
El hígado está asociado con el color verde. Por lo tanto, las verduras de temporada son muy buenas para el hígado, ayudan a la circulación sanguínea, reducen la estasis y apoyan la prevención de enfermedades hepáticas.
Beber suficiente agua
Beber mucha agua ayuda a que la sangre circule mejor, apoya la función hepática y estimula la secreción de jugos digestivos, especialmente bilis, ayudando al cuerpo a absorber los alimentos de manera efectiva.