Reduce los factores inflamatorios en el cuerpo
Una dieta rica en carbohidratos refinados durante un período prolongado puede estar relacionada con la inflamación crónica de bajo grado en el cuerpo. Este es uno de los factores que pueden contribuir a aumentar el riesgo de muchas enfermedades crónicas en los ancianos. Reducir la ingesta de arroz blanco y aumentar las verduras y frutas ricas en antioxidantes puede ayudar a controlar los signos de inflamación en el cuerpo, contribuyendo así a proteger la salud.
Reduce el dolor articular
En algunas personas mayores con artritis, la inflamación puede hacer que los síntomas de dolor, hinchazón y rigidez de las articulaciones sean más evidentes. Ajustar la dieta en la dirección de reducir los alimentos refinados, aumentar los alimentos ricos en fibra y antioxidantes puede ayudar a controlar la inflamación, aunque no reemplace los medicamentos. Al mantener una dieta razonable combinada con ejercicio adecuado, muchas personas pueden sentir que caminar, subir escaleras y realizar actividades diarias son más fáciles.

Protección de la salud cardiovascular
La inflamación crónica está relacionada con el daño endotelial vascular y el proceso de formación de aterosclerosis. Por lo tanto, construir una dieta equilibrada, limitar los carbohidratos refinados y aumentar las verduras, los frijoles, el pescado y las fuentes de proteínas saludables puede contribuir a proteger la salud cardiovascular. Este es también uno de los factores importantes que ayudan a reducir el riesgo de enfermedades como la hipertensión, las enfermedades coronarias y los accidentes cerebrovasculares en los ancianos.
El ajuste de la dieta no debe realizarse de forma repentina, sino que debe cambiarse paso a paso. Para las personas mayores que están acostumbradas a comer arroz en cada comida, no es necesario eliminar por completo el arroz blanco. Se puede reemplazar una parte con arroz integral, reducir la cantidad de arroz y aumentar las verduras, el tofu, el pescado o la carne magra. Pequeños cambios pero que se mantengan regularmente ayudarán a formar hábitos alimenticios equilibrados, adecuados a las necesidades del cuerpo y la edad.