Según EatingWell, los plátanos contienen potasio, fibra y muchos compuestos vegetales beneficiosos. El potasio juega un papel importante en el mantenimiento de la actividad estable del corazón, apoyando el equilibrio de la presión arterial y la función muscular.
Mientras tanto, las semillas de chía son una fuente adicional de fibra soluble, proteínas vegetales, antioxidantes y ácidos grasos omega-3 de origen vegetal.
Cuando se combinan plátanos con semillas de chía, este plato puede ayudar a aumentar la cantidad de fibra en la dieta diaria.
La fibra soluble en las semillas de chía cuando se encuentra con agua formará una forma de gel, lo que contribuirá a ralentizar el proceso digestivo, ayudando a sentirse lleno por más tiempo y limitando los antojos entre comidas. Esto puede ayudar a controlar el hambre entre comidas, contribuyendo así a mantener una dieta saludable y controlar el peso.
Según Harvard Health, aproximadamente 2 cucharadas de semillas de chía pueden proporcionar aproximadamente 11 g de fibra, lo que equivale a más de 1/3 de las necesidades diarias recomendadas de fibra de los adultos.
Los plátanos proporcionan carbohidratos naturales que ayudan a reponer energía, mientras que las semillas de chía y el yogur ayudan a aumentar la fibra, las proteínas y la sensación de saciedad. Esta combinación ayuda a que las comidas sean más equilibradas, adecuadas para personas que necesitan mantener la energía por la mañana.
Modo de empleo: Cortar 1 plátano maduro en rodajas, mezclar con yogur natural, luego añadir 1 cucharada de semillas de chía empapadas. Este plato se puede usar para el desayuno o un refrigerio.
Las personas que recién comienzan a comer semillas de chía deben usar pequeñas cantidades para que el cuerpo se adapte al aumento de fibra y, al mismo tiempo, beber suficiente agua durante el día.
Los expertos señalan que los plátanos todavía contienen azúcar natural. Las personas con diabetes o que necesitan controlar el azúcar en sangre deben equilibrar las porciones de acuerdo con su dieta personal.
Las semillas de chía y los plátanos solo deben considerarse parte de una dieta saludable, no reemplazar los medicamentos o la consulta de un médico.