Controla los índices en casa para identificar riesgos
El Dr. Chirag D, cardiólogo intervencionista, que trabaja en Bangalore, Karnataka, India, dijo que la clave de la prevención radica en el seguimiento temprano de la función cardíaca y la capacidad de esfuerzo diario. Los dos indicadores básicos que cada persona puede autoexaminarse en casa son la frecuencia cardíaca en reposo y la presión arterial.
El ritmo cardíaco normal oscila entre 60 y 100 latidos por minuto. La presión arterial ideal debe estar por debajo de 140/90 milímetros de mercurio, según las recomendaciones del Instituto Nacional de Salud del Reino Unido. Los tensiómetros digitales facilitan el seguimiento. Además de los números, las personas deben prestar atención a los signos de esfuerzo como opresión en el pecho, falta de aire anormal al subir escaleras o caminar rápido. Esto puede ser una manifestación temprana de estenosis coronaria.
Hipertensión, asesino silencioso
La hipertensión rara vez causa síntomas en las primeras etapas, pero silenciosamente obliga al corazón a sobrecargar, lo que lleva a la hipertrofia del músculo cardíaco e insuficiencia cardíaca más adelante. Esta condición es el principal factor de riesgo de la enfermedad coronaria.
Según el Instituto Nacional de Salud de EE. UU., la sensación de presión en el pecho, el dolor que se extiende a las manos o la mandíbula nunca se toma a la ligera. Cuando una placa aterosclerótica en la arteria coronaria se rompe, pueden formarse coágulos de sangre y causar un infarto de miocardio repentino, incluso en reposo.
Desde una perspectiva internacional, el profesor John Deanfield, experto en cardiología del University College London, opina que la detección temprana y los cambios en el estilo de vida pueden retrasar el proceso de aterosclerosis muchos años antes de que sea necesaria la intervención. Enfatiza que mantener un ejercicio mínimo de 150 minutos por semana y una dieta rica en verduras y frutas según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud ayuda a reducir significativamente el riesgo cardiovascular.
En caso de que los indicadores en casa sean anormales o los síntomas se prolonguen, el paciente debe acudir a un centro médico para realizar un electrocardiograma, una ecografía cardíaca, una prueba de resistencia o una angiografía coronaria. La revisión proactiva temprana es la forma más eficaz de prevenir un ataque cardíaco repentino.