La presión laboral prolongada aumenta el riesgo de sobrepeso.
Los expertos médicos están advirtiendo sobre la relación cada vez más clara entre el tiempo de trabajo prolongado y la obesidad. Un estudio presentado en el Congreso Europeo sobre Obesidad mostró que cuando las horas de trabajo anuales disminuyen en un 1%, la tasa de obesidad en los países de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo disminuye en aproximadamente un 0,16%.
El estudio en más de 122.000 adultos también registró que las personas que trabajaban más de 55 horas a la semana tenían un riesgo de obesidad un 17% mayor que el grupo que trabajaba a tiempo estándar.
Según Astha Dayal, obstetra y ginecología que trabaja en el Hospital CK Birla en la ciudad de Gurugram, India, la presión laboral prolongada hace que muchas personas ya no tengan tiempo para hacer ejercicio, dormir o preparar comidas saludables. Esto les facilita elegir comida rápida con más energía y menos ejercicio.
Los expertos también creen que el estrés laboral prolongado aumenta la hormona cortisol en el cuerpo. Esta hormona está relacionada con la acumulación de grasa abdominal, el aumento del apetito y la alteración del metabolismo.
Pequeños hábitos que ayudan a limitar el aumento de peso en la oficina
Sentarse continuamente durante muchas horas puede ralentizar el metabolismo y afectar negativamente la salud cardiovascular, así como el peso.
Para limitar el riesgo de obesidad debido a la naturaleza específica del trabajo, los expertos recomiendan levantarse y hacer ejercicio cada 30 a 45 minutos de trabajo. Actividades sencillas como caminar corto, subir escaleras, estirar los músculos o caminar mientras se habla ayudan al cuerpo a gastar mejor energía.
Además, una dieta equilibrada también juega un papel importante. Los trabajadores deben priorizar los alimentos ricos en proteínas, fibra, verduras y limitar la comida rápida y los refrescos azucarados.
Los expertos también enfatizan que dormir lo suficiente es un factor importante para controlar el peso. Dormir menos de 7 horas cada noche puede alterar las hormonas que controlan la sensación de hambre y saciedad, lo que hace que el cuerpo aumente de peso más fácilmente.
Además, el yoga, la meditación o los ejercicios de respiración profunda se consideran soluciones para ayudar a reducir el estrés y mejorar la salud mental de las personas que trabajan a alta intensidad.