La cúrcuma es una hierba dorada conocida por sus propiedades antiinflamatorias y sus efectos positivos para la salud.
Un beneficio que quizás no conozcas es su papel potencial en la reducción de grasa. Aunque no existe ninguna hierba milagrosa que pueda eliminar la grasa visceral, una grasa que se acumula en la cavidad abdominal y puede formarse en las arterias, la cúrcuma puede apoyar los esfuerzos para reducir esta grasa abdominal obstinada.
La cúrcuma contiene un potente compuesto vegetal, la curcumina, que ha demostrado ayudar a reducir la grasa visceral. La investigación muestra que la curcumina puede ayudar a evitar que el cuerpo produzca nuevas células grasas, especialmente el tipo de grasa visceral que se acumula alrededor de los órganos.
La curcumina también puede promover una vía que hace que las células se metabolicen en otras sustancias además de la grasa, aunque esta teoría no ha sido probada en humanos.
La curcumina también puede ayudar a la quema de grasa y al metabolismo. Un estudio general muestra que la suplementación con curcumina está relacionada con la pérdida de peso, el IMC y la circunferencia de la cintura. También está relacionada con el aumento de los niveles de adiponectina, una hormona que ayuda a reducir el almacenamiento de grasa.
Cómo añadir cúrcuma a tu dieta
La cúrcuma es una especia multiusos que se puede añadir tanto a los platos dulces como a los salados. La leche de cúrcuma es una bebida agradable con cúrcuma, leche tibia, un poco de pimienta negra y un poco de miel.
El curry, la sopa, los platos salteados y la salsa marina también son formas fáciles de aumentar el consumo de este colorante tubérculo. Prueba a mezclar verduras como el brócoli o las zanahorias con aceite de oliva, cúrcuma y pimienta negra justo antes de asar.