El melón amargo es un alimento familiar en las comidas de muchas familias vietnamitas. Con su sabor amargo característico, el melón amargo se ha utilizado durante mucho tiempo en la medicina popular en muchos países de Asia, América del Sur, Caribe y África Oriental.
Hoy en día, algunos estudios continúan investigando la capacidad de esta fruta para ayudar a controlar el azúcar en sangre.
Según Healthline, la melón amargo contiene varios compuestos con propiedades similares a la insulina. Estos compuestos pueden ayudar a transportar la glucosa de la sangre a las células para generar energía, contribuyendo así a ayudar a estabilizar el azúcar en sangre.
Un estudio publicado en 2020 registró que el peptido mcIRBP-19 en el melón amargo puede participar en la regulación del azúcar en sangre. Los resultados mostraron que el uso de cápsulas que contienen peptidos extraídos del melón amargo puede ayudar a mejorar los niveles de azúcar en sangre en personas con diabetes.
Mientras tanto, un estudio de 12 semanas publicado en 2022 mostró que el extracto de melón amargo puede ayudar a reducir los niveles de glucosa en personas prediabéticas.
Además de su potencial para ayudar a controlar el azúcar en sangre, el melón amargo también contiene muchos nutrientes como vitamina A, vitamina C y hierro. Esta fruta también tiene un bajo contenido calórico y casi no contiene azúcar natural. Una porción de aproximadamente 47 g de melón amargo solo proporciona aproximadamente 10 calorías.
El melón amargo se puede utilizar como verdura en las comidas, té de hierbas o suplementos. Sin embargo, el uso debe ser cauteloso, especialmente para las personas que están recibiendo tratamiento para la diabetes.
Según los expertos, el melón amargo puede causar algunos efectos secundarios como diarrea, náuseas, vómitos u otros trastornos digestivos. Cuando se usa con medicamentos para la diabetes o insulina, esta fruta puede reducir demasiado el azúcar en sangre.
Por lo tanto, la melón amargo puede ser parte de una dieta saludable y tiene el potencial de ayudar a controlar el azúcar en sangre, pero no debe considerarse un tratamiento alternativo. Los pacientes deben consultar a un médico antes de usarlo con regularidad o en forma de suplementos dietéticos.