Sin embargo, detrás de ese atractivo sabor agrio, picante y crujiente, hay riesgos para la salud no pequeños. Para las personas que tienen la costumbre de usar este plato con regularidad, los expertos médicos recomiendan especial precaución.
El mayor problema de los brotes de bambú encurtidos radica en el enorme contenido de sodio y las toxinas naturales que no se han tratado por completo. La Dra. Sarah Brewer (Reino Unido) advirtió una vez sobre los alimentos encurtidos: "Los brotes de bambú son un buen alimento que proporciona fibra, pero el proceso de encurtido los ha convertido en una'bomba de sodio'. Consumir una gran cantidad de sodio continuamente cada día aumentará la presión sobre las paredes de los vasos sanguíneos, lo que provocará presión arterial alta y erosión de la función renal. Además, los brotes de bambú que no se hierven bien antes de encurtir pueden contener cyanuro residual, lo que ejerce presión sobre el sistema digestivo".
Para proteger la salud y seguir disfrutando de sus platos favoritos, las personas que comen brotes de bambú en escabeche con sal con regularidad deben seguir los siguientes principios:
Controle estrictamente la frecuencia, considere los brotes de bambú en escabeche como una especia para adornar, estimular el apetito y no como verdura principal. Solo debe comer 1-2 veces por semana en pequeñas cantidades (unas rodajas de bambú).
Preprocesar y hervir bien antes de remojar, la toxina cianuro (cianuro) natural en los brotes de bambú frescos se disuelve fácilmente en el agua y se evapora al hervir. Asegúrese de que los brotes de bambú estén bien hervidos, cambie el agua varias veces antes de remojarlos en agua agria.
Especialmente los pacientes que están siendo tratados por presión arterial alta, insuficiencia renal o personas con antecedentes de úlceras de estómago deben eliminar o limitar al máximo este plato para evitar que la enfermedad empeore debido al exceso de sal y ácido.